Mundo Lunes, 12 de febrero de 2018

La nieve complica la investigación del avión que cayó en Rusia

Las autoridades proseguían este lunes la investigación sobre una nave de pasajeros que se estrelló el domingo cerca de Moscú provocando la muerte de sus 71 ocupantes.

Centenares de hombres en uniforme registraban minuciosamente varias hectáreas nevadas en busca de cuerpos o restos del avión.

La zona era recorrida asimismo por camiones, motos de nieves y vehículos quitanieves, y sobrevolada por helicópteros, constató la AFP.

Los investigadores indicaron que estudiaban todas las hipótesis de posibles causas, citando las condiciones climáticas, el factor humano o un posible problema técnico, pero no mencionaron la pista terrorista.

El avión, un birreactor Antonov An-148 de la compañía rusa Saratov Airlines puesto en servicio en 2010, se estrelló cerca de la capital rusa tras despegar del aeropuerto de Domodedovo rumbo a Orsk, en los Urales, en la frontera con Kazajistán.

Éste desapareció de los radares el domingo a las 14H48 (11H28 GMT), cuatro minutos después de despegar. Se estrelló en el distrito de Ramensky, al sureste de Moscú, cerca del pueblo de Stepanovskoye.

"El tiempo era muy nuboso y la nieve caía con fuerza. Cuando se estrelló, oímos un gran ¡bang!. Vimos una enorme bola de fuego elevarse desde el lugar, pensamos que se trataba de un meteorito", relata a la AFP Tatiana Yukova, quien asistió a la tragedia desde su ventana.

"Ha quedado demostrado que el aparato estaba entero en el momento de su caída, que no se había incendiado, y que la explosión solamente se produjo tras la caída, según el Comité de investigación en un comunicado.

La lista de las víctimas publicada por las autoridades incluye tres extranjeros, un ciudadano de Azerbaiyán, otro de Kazajistán y un suizo, además de tres niños, el menor de ellos de cinco años.

La mayoría de los pasajeros eran originarios de la región de Orenburgo, donde está Orsk. El gobernador de la región decretó una jornada de luto este lunes.

Sin problema técnico

Una investigación fue formalmente lanzada para identificar posibles violaciones a las normas de seguridad, anunció el Comité de Investigación ruso.

Sus agentes han interrogado desde el domingo a los empleados de la compañía Saratov Airlines, a los empleados del aeropuerto que prepararon el avión antes del despegue y a los controladores aéreos. No se detectó ningún problema técnico antes de la salida del avión, según el Comité.

El domingo se pudo hallar una caja negra, que contiene los datos del vuelo.

Por otro lado, los restos mortales están en tal estado que "será necesario un examen genético" para poder identificar a las víctimas, indicó el ministro de transportes ruso, Maxim Sokolov, quien preciso que eso podría "llevar entre dos y tres meses".

El Antonov-148 estaba en servicio desde 2010, precisó Saratov Airlines en un comunicado.

La compañía decidió suspender "temporalmente" la utilización de este modelo, que puede transportar hasta a 85 pasajeros, y tiene un alcance de 3.500 km.

Con base en Saratov (Volga), Saratov Airlines utiliza esencialmente aviones Antonov o Yakovlev. Esta compañía, que no había estado implicada en un accidente mortal desde el fin de la URSS en 1991, tiene como destinos fundamentalmente ciudades de provincia rusas, así como capitales del Cáucaso.

El presidente Vladimir Putin anuló un viaje previsto este lunes a Sochi, en el sur del país, donde debía recibir al presidente palestino Mahmud Abas, indicó el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, citado por las agencias rusas. La reunión se celebrará en Moscú.

El último accidente mortal de un avión en territorio ruso se remonta a diciembre de 2016, cuando un aparato militar Tu-154 se estrelló poco después del despegue en Adler (sur), cuando se dirigía a la base aérea rusa de Hmeimim, en Siria. Entre las víctimas figuraban más de 60 miembros de los coros del Ejército Rojo.