A Juan Chen Chen, de Guatemala, se le enciende el rostro y sonríe cuando habla de su infancia en los campos de su comunidad cuando jugaba pelota y trompo, mientras sus padres sembraban maíz y chilacayote.Pero se pone serio, su voz sombría, y su vista se pierde en el horizonte cuando recuerda lo que le tocó vivir cuando un grupo de soldados llegó a su comunidad el cuatro de marzo de 1980. Chen pudo esconderse pero otros no tuvieron tanta suerte.
La historia de Chen es una de las cientos de historias orales que la Fundación Shoah, fundada y financiada por el director de cine, ha recolectado y documentado en Guatemala.
La fundación de Spielberg graba testimonios de guerra
