Miles de mujeres salieron de nuevo el miércoles a las calles en varias ciudades en Chile para reivindicar una educación no sexista e igualdad de género, en el marco de una revolución cultural que parece haber venido para quedarse.
Con el lema "Precarización vivimos todas: a la calle estudiantes, migrantes, madres y trabajadoras", el movimiento pretende abarcar a la mitad de la sociedad que se siente víctima del machismo y la desigualdad y no solo limitarse a las aulas de los centros educativos.
Con eslóganes como "Se necesita de forma urgente una educación feminista y disidente", pasando por "No nací mujer para morir por serlo", "Macho traidor con el útero que te parió" o "Colorín colorado la mujer se ha liberado", la marcha discurrió en ambiente festivo por la principal la Avenida Libertador OHiggins.
No faltaron las coreografías de chicos y chicas al son de tambores, o las que prefieren radicalizar su lucha con el torso desnudo para "demostrar que tenemos libertad sobre nuestro cuerpo y no somos objeto de consumo", como dijo la joven Catalina. Otras prefirieron demostrar simbólicamente con figuras que representan el acoso, la violencia, la desigualdad, el racismo o la lesbofobia.
"Nosotras hemos recibido el apoyo de gran parte de la sociedad, de las mujeres en las universidades. A los hombres siempre les va a incomodar el feminismo porque les cuestiona", dijo Amanda Mitrovic, dirigente de la Coordinadora Feminista Universitaria.
La chispa feminista se propagó en Chile a raíz de la condena por la justicia española, a finales de abril, a 9 años de cárcel por abuso sexual a 5 hombres acusados de violar a una joven en España, en el caso conocido como La Manada.
Desde entonces más de una veintena de universidades han sido tomadas por estudiantes que reclaman una educación no sexista .




