La desolación y la angustia embargaban ayer a los vecinos del municipio de Salgar, noroeste de Colombia, donde continuaba la búsqueda de víctimas del deslave ocurrido la madrugada del lunes tras un torrencial aguacero, una catástrofe que ya cobró más de 60 muertos.Socorristas hacían barridos con perros con la esperanza de hallar sobrevivientes en la ribera de la quebrada La Liboriana, cuyo desborde arrasó con el poblado La Margarita.
Intensa búsqueda de víctimas por el deslave en Colombia
