La organización Human Rights Watch (HRW) advirtió este jueves que las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generan “serias preocupaciones” sobre un eventual despliegue de militares en tareas de seguridad interna. Según el organismo, esto violaría la legislación estadounidense y aumentaría el riesgo de abusos contra los derechos humanos, informó EFE.
Human Rights Watch advierte a Estados Unidos por plan de Donald Trump de usar militares en ciudades
HRW advierte que declaraciones de Trump sobre desplegar militares en Estados Unidos para seguridad interna violan la ley y ponen en riesgo los derechos humanos
En un acto celebrado el 30 de septiembre en la base de Quantico (Virginia), Donald Trump sostuvo que las ciudades del país deberían servir como “campos de entrenamiento” para las Fuerzas Armadas y habló de una “guerra desde dentro” que justificaría, a su entender, el uso del Ejército dentro del territorio nacional.
«Estamos sufriendo una invasión desde dentro. Es lo mismo que una invasión extranjera, pero en muchos sentidos es más difícil porque no llevan uniforme», expresó el mandatario frente a unos 800 altos cargos militares.
HRW critica el plan de Donald Trump
Tanya Greene, directora del programa de Estados Unidos en HRW, señaló que la Administración de Donald Trump “primero dice que quiere unas Fuerzas Armadas más letales y menos responsables, y luego amenaza con desplegarlas en un espectáculo de fuerza en las ciudades estadounidenses. Es una receta para el desastre».
La organización recordó que la Ley Posse Comitatus prohíbe el uso del Ejército y la Fuerza Aérea en funciones de seguridad interior, salvo autorización expresa del Congreso. Sin embargo, el gobierno de Donald Trump ya ha recurrido a mecanismos legales cuestionados, como la federalización de la Guardia Nacional, para justificar despliegues anteriores.
Antecedentes y riesgos para la sociedad civil
HRW subrayó que las Fuerzas Armadas “no están entrenadas para labores de seguridad ciudadana” y que su empleo con este fin “conlleva un riesgo inherente de abusos”. Como ejemplo, citó la masacre de Kent State en 1970, cuando la Guardia Nacional mató a cuatro estudiantes durante una protesta contra la guerra de Vietnam.
La Administración de Donald Trump, que ya envió tropas a ciudades como Los Ángeles, Washington y Memphis, planea nuevos despliegues en Portland. Además, declaró como organización terrorista al grupo Antifa en el marco de su ofensiva contra sectores de la “izquierda radical”.





