Un joven de 30 años falleció aplastado por el ascensor de un edificio de Manhattan, en Nueva York, donde vivía desde hace algunos años. La tragedia quedó grabada por las cámaras de seguridad del edificio. Las autoridades comenzaron una investigación para esclarecer las causas del incidente.
El terrible incidente ocurrió en el edificio de lujo "Promenade", con 23 pisos, cuando Samuel Waisbren intentó salir del ascensor pero la estructura descendió a gran velocidad y lo dejó atrapado entre el primer piso y el sótano.
La víctima era un ejecutivo especializado en tecnología que decidió mudarse hace cinco años a ese complejo desde su casa familiar, ubicada a las afueras de Milwaukee, Wisconsin.
Murió por una "asfixia mecánica" provocada por el accidente, informaron los forenses, mientras que su cuerpo tenía heridas contundentes en el cuello y el torso por quedar atrapado entre la cabina y la pared del pozo.
Los inquilinos que presenciaron el terrorífico episodio quedaron paralizados, mientras que algunos procedieron a rescatar a Samuel pero sin éxito. El dramático desenlace del joven quedó grabado por las cámaras de seguridad del inmueble y el video fue compartido por el medio estadounidense New York Post.
En declaraciones con ese medio, el subdirector del Departamento de Bomberos de Nueva York, Anthony Arpaia, detalló que cinco personas continuaban dentro del ascensor cuando éste cayó hasta el subsuelo, donde quedaron atrapadas luego del desplome pero finalmente fueron rescatadas "completamente sanas".
