Una mujer, que estaba sentada en una silla en la vereda, vigilando a su hija de 1 año mientras jugaba, se quedó dormida y no vio que un amigo de la familia llegaba en su vehículo.
Milagrosamente, la criatura apenas tuvo algunos raspones en la cara.
El escalofriante hecho ocurrió en el condado chino de Chongyang.
Uno de esos milagros que rápidamente se hacen virales.
