Bancos y cajeros automáticos permanecían cerrados en toda Grecia el lunes en el primer día del control de capitales impuesto por el gobierno, un dramático giro en el culebrón financiero que desde hace cinco años protagoniza el país.A pesar del cierre, pensionistas hicieron cola desde justo después del amanecer ante sucursales bancarias con la esperanza de poder cobrar sus pensiones, que debían abonarse el lunes.
Grecia: jubilados esperan ante bancos esperanzados en cobrar sus pensiones
