Una multitud se movilizó este sábado en Florianápolis, al sur de Brasil, durante la caravana organizada por el Partido de los Trabajadores (PT) para pedir por la libertad del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien este domingo cumple un año tras las rejas por corrupción.
La caravana formó parte de las actividades programadas por la agrupación en varias ciudades de Brasil y del mundo entero, en apoyo al ex mandatario, quien desde el 7 de abril de 2018 está preso en la sede de la Policía Federal en la ciudad de Curitiba.
Lula, de 73 años, ex presidente entre 2003 y 2010 y quien asegura ser víctima de una "persecución judicial y política", suma 25 años de condenas por corrupción y lavado de dinero, y está vinculado con seis procesos más.
En una nueva jornada para pedir por la libertad de Lula, el excandidato a la presidencia de Brasil por el PT, Fernando Haddad, llegó a Florianápolis, la capital del estado de Santa Catarina, donde fue recibido por miles de personas que abogaron entusiastas por justicia para su líder, a pesar de la lluvia.
Río de Janeiro, la ciudad más emblemática de Brasil, también se unió a las actividades impulsadas por el PT este sábado.
La programación incluyo un tempranero "saludo a Lula", liderado por un colectivo de mujeres, y terminó con un partido de fútbol entre artistas, políticos y líderes de movimientos sociales, en el que participó el cantante Chico Buarque.
Buarque, un tradicional representante de la música popular brasileña y amigo personal del exmandatario, se vistió de corto para apoyar a Lula, a quien siempre le ha manifestado su apoyo incondicional y por quien ha participado en infinidad de jornadas para pedir por su libertad.
Antes del partido, el músico y también poeta y novelista, aseguró que la situación de Lula "es una vergüenza para Brasil" y dijo que lo mínimo que se puede hacer es exigir su libertad.
