Rusia y Ucrania sin avances en Estambul
La iniciativa ucraniana buscaba reunir a los presidentes Volodímir Zelenski, Vladímir Putin, Recep Tayyip Erdogan y Donald Trump. El objetivo: firmar un acuerdo que ponga fin a la guerra. Pero Moscú no aceptó, y su jefe negociador, Vladímir Medinski, afirmó que no hay nada que discutir “más allá de firmar el final del conflicto”.
Ucrania propuso realizar esa reunión antes de fin de agosto, coincidiendo con el ultimátum de 50 días lanzado por Trump el 14 de julio. Si Putin no detiene la ofensiva, Estados Unidos impondría nuevas sanciones, advirtió Kiev.
Ataque ruso a Odesa tras las negociaciones en Estambul
Horas después de la reunión en Estambul, Rusia lanzó un ataque masivo sobre Odesa, ciudad portuaria en el mar Negro. Según el gobernador Oleg Kiper, los drones rusos causaron incendios y destrozos en viviendas, una gasolinera, un centro comercial y monumentos históricos bajo protección de la UNESCO.
Además, se reportaron bombardeos en Cherkasi, donde al menos diez personas resultaron heridas. El presidente Zelenski denunció que, mientras se hablaba de paz, Rusia atacaba con 103 drones kamikaze y cuatro misiles múltiples ciudades de Ucrania, incluidas Járkov, Donetsk, Sumi y Zaporiyia.
Estados Unidos presiona, pero Rusia mantiene su ofensiva
Desde Kiev, el presidente Zelenski criticó con dureza a Rusia por seguir bombardeando zonas civiles justo después de haber recibido una nueva propuesta de alto el fuego. Señaló que los ataques dejaron al menos tres muertos en la región fronteriza de Járkov.
El Kremlin calificó la ronda diplomática como “positiva” en lo humanitario, pero dejó claro que sus planes militares en Ucrania siguen vigentes. En tanto, Estados Unidos y sus aliados observan con preocupación el incremento de violencia, mientras la guerra continúa sin señales de freno.



