Un juez federal emitió una orden que obliga al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a cambiar de inmediato las condiciones en el centro de detención de Broadview, ubicado cerca de Chicago. La medida responde a denuncias sobre malos tratos y falta de higiene hacia los inmigrantes retenidos allí.
EFE informó que el magistrado Robert Gettleman dictó una orden temporal, vigente hasta el 19 de noviembre, tras escuchar testimonios sobre hacinamiento, insalubridad y limitaciones para acceder a abogados. En su resolución, comparó las condiciones del centro con las de un campo de concentración de la Segunda Guerra Mundial, calificando la situación como “inaceptable y posiblemente inconstitucional”.
Exigencias de higiene, comida y comunicación para inmigrantes
El juez federal ordenó que todas las personas detenidas durante la noche reciban una colchoneta limpia, ropa de cama y espacio suficiente para dormir. Cada sala deberá limpiarse al menos dos veces al día y proveer jabón, toallas, papel higiénico y productos de higiene personal, incluidos artículos menstruales para las mujeres.
Agentes de policía vigilando la entrada del centro de detención del ICE en Broadview, Chicago, Illinois, Estados Unidos. Crédito: EFE/EPA/CRISTOBAL HERRERA-ULASHKEVICH.
Los inmigrantes deberán tener acceso a duchas cada dos días, baños en condiciones adecuadas y tres comidas diarias acompañadas de agua potable. ICE también deberá garantizar el suministro de medicamentos recetados y permitir la entrega de nuevos tratamientos por parte de familiares o abogados.
El fallo exige que cada detenido pueda comunicarse de manera privada y gratuita con su defensor legal, reciba una lista de abogados que brinden asistencia gratuita en inglés y español, y cuente con servicios de interpretación. Todos los detenidos deberán figurar en el Sistema de Localización en Línea de ICE para que sus familiares sepan dónde están.
Críticas por el trato a los inmigrantes en Chicago
Durante la audiencia, varios detenidos denunciaron hacinamiento y trato degradante. Los abogados del Gobierno alegaron que las instalaciones se limpian a diario y culparon a las leyes de Illinois por las limitaciones para trasladar a los detenidos.
El juez federal fue tajante: “Obligar a alguien a dormir en el suelo junto a un inodoro es obviamente inconstitucional”. Recordó que los inmigrantes no son delincuentes convictos, sino personas bajo detención civil que merecen condiciones humanas y dignas.




