Cuando los vientos de 325 kilómetros por hora comenzaron a golpear contra las paredes de su casa, la mexicana Esther Ríos pensó que había llegado su hora, según confesó en una entrevista desde la comunidad por la que penetró en el país el súper huracán Patricia.Sin embargo, el destino le deparaba otra oportunidad, como a un puñado de habitantes de esa comunidad, llamada Emiliano Zapata, y de la colindante, Francisco Villa, ambas en el sur del estado de Jalisco, que desafiaron al temible ciclón tropical, el más poderoso de cuantos han golpeado a México en las últimas décadas.
El testimonio de quienes vivieron el Patricia: "Creíamos que era el final"
