La empresa japonesa responsable de la central nuclear de Fukushima ha admitido que los niveles de radiación actuales en uno de los reactores afectados por el desastre del 2011 siguen siendo tan altos que representan la muerte para un ser humano en menos de una hora de exposición.La conclusión se ha alcanzado tras el experimento que se realizó el pasado fin de semana -el primero de su clase- con un robot al que se introdujo en el reactor número 1 del recinto y que grabó imágenes inéditas del lugar, bajo la dirección de un equipo de más de 40 expertos.
El primer robot que entró en Fukushima "murió" en tres horas
