"Mi preocupación es trabajar hasta el final, no tengo ninguna preocupación con eso (renunciar)", dijo Temer al canal televisivo Rede TV!.

El presidente de Brasil descartó su renuncia y apuesta a completar el ciclo de reformas jubilatoria y laboral

Por UNO

El presidente de Brasil, Michel Temer, descartó su renuncia al cargo pese al escándalo generado en su gobierno por las delaciones de los corruptores de la empresa Odebrecht, que lo involucraron directamente junto con ocho ministros de su gabinete. "Mi preocupación es trabajar hasta el final, no tengo ninguna preocupación con eso (renunciar)", dijo Temer al canal televisivo Rede TV!.

El mandatario insistió en que son falsas las acusaciones de dos ex ejecutivos de Odebrecht de que comandó reuniones para recaudar ilegalmente fondos para su fuerza, el Partido del Movimiento de la Democracia del Brasil (PMDB).

El mandato de Temer -que originalmente era el de la destituida Dilma Rousseff- concluye el 31 de diciembre de 2018, tras lo cual según dispuso el fiscal general, Rodrigo Janot, podrá comenzar a ser investigado por las denuncias en su contra en la Operación Lava Jato.

El presidente de Brasil también confirmó que mantendrá su regla para los ministros investigados en vistas de lo que llamó "seguridad jurídica", es decir, apartar del cargo al colaborador que sea denunciado por la fiscalía y echarlo en caso de que sea procesado, apenas en la Operación Lava Jato. "Estoy dando este mensaje por televisión: Brasil no va a parar. Brasil tiene instituciones sólidas, el Poder Judicial funciona regularmente y el Ejecutivo y el Legislativo tienen que seguir trabajando", dijo Temer, quien defendió el tratamiento parlamentario de dos reformas clave, la jubilatoria y la laboral.

El próximo viernes 28 de abril está convocada una huelga nacional para rechazar las iniciativas del gobierno, que movilizaron a inicios de mes a millones de personas en todo el país que protestaron contra las medidas, que incluso dividieron a la coalición de derechas que sustenta a Temer.

Precisamente la próxima semana pueden avanzar ambas reformas en las comisiones parlamentarias donde se tramitan.

El mandatario aceptó que el gobierno retrocedió en su propuesta de reforma jubilatoria que debe reducir de 49 a 40 años de contribución para que se logre cobrar el 100% de los haberes previsionales y que ahora se agregaron a la propuesta los regímenes especiales como militares, policías, docentes y miembros del Poder Judicial.

El mandatario negó la renuncia luego de las delaciones de dos ejecutivos de Odebrecht. Uno dijo que en la oficina de Temer en San Pablo en 2010 fue acordado un pago ilegal de 40 millones de dólares al PMDB en un encuentro que fue confirmado ayer en un comunicado por el detenido ex presidente de la cámara de Diputados Eduardo Cunha.

Temer aceptó la existencia de la reunión pero negó conversaciones de tono económico con el ejecutivo de Odebrecht.

Otra denuncia lo involucra con un pedido de 3 millones de dólares para el PMDB hecho en el Palacio do Jaburú (residencia del vicepresidente) en Brasilia delatada por el ex ejecutivo de Odebrecht Claudio Melo Filho.

El fiscal pidió no investigar a Temer ahora porque los supuestos episodios son anteriores a su mandato de jefe del Poder Ejecutivo, cargo que asumió en forma plena el 31 de agosto, tras la destitución de Rousseff.

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