Las indignadas familias de los pasajeros ahogados hace un año en el naufragio de un transbordador dieron la espalda este jueves a la presidenta de Corea del Sur en el aniversario de la tragedia, a pesar de su promesa de que reflotará el barco.Las lágrimas y el luto se mezclaron con la ira mientras los familiares vestidos de negro y los que acudieron a prestarles apoyo recordaban a las 304 víctimas del transbordador Sewol, en su mayoría estudiantes de secundaria. Antes, el jueves, los parientes impidieron que el primer ministro acudieran al acto. Más tarde cancelaron otra ceremonia por lo que describieron como indiferencia del gobierno a su situación.
El Plan de Seúl de reflotar el ferry hundido no le alcanza las devastadas familias de las víctimas
