Gary solo tiene ocho semanas de edad, pero ya es muy conocido en todo el mundo por su fama en las redes sociales. Y es que internet adora a los gatos y más si, gracias a la genética, tienen pintadas unas cejas que le aportan una expresividad capaz de despertar la ternura del más duro de los mortales. El pequeño animal vive en Manchester, Estados Unidos, y tiene una peculiaridad: su expresión no cambia nunca, da igual si está jugando o durmiendo.
El gato con cejas arrasa en las redes
