El Dalái Lama mantuvo un emotivo encuentro con el guarda fronterizo indio que lo escoltó hace casi 60 años en su huida de su natal Tíbet cuando China envió tropas para sofocar una rebelión. El líder espiritual de los tibetanos, de 81 años, estaba visiblemente emocionado cuando abrazó al guarda ahora retirado, el domingo por la noche, al iniciar una visita al noreste de India, vista con malos ojos por China. Los dos hombres no se veían desde 1959, cuando el monje budista huyó de su país temiendo por su vida ante la presencia militar china. Así empezó su exilio. "Viendo tu rostro me doy cuenta de lo viejo que debo ser", le dijo al guarda Naren Chandra Das, de 79 años, en una ceremonia en la localidad del Guwahati, al noreste del país, según la agencia Press Trust of India (PTI). Das recordó cómo había recibido instrucciones de no hablar con el entonces joven monje, cuando éste llegó a India tras 13 días de caminata por el Himalaya, disfrazado de soldado para no ser detectado por las tropas chinas. El Dalái Lama tiene fijada su residencia en la ciudad india de Dharamsala. "Nuestra obligación era solamente protegerlo y escoltarlo durante su viaje", rememoró el antiguo guarda fronterizo. El Dalái Lama irá de Guwahati al remoto monasterio de Tawang, en el estado indio de Arunachal Pradesh. China, que reivindica como propio el territorio de Arunachal, y considera al Dalái Lama como un promotor del separatismo en Tíbet, ha condenado esta visita. Pekín ha advertido que puede dañar las relaciones con Nueva Delhi.
Los dos hombres no se veían desde 1959, cuando el monje budista huyó de su país temiendo por su vida ante la presencia militar china.
El Dalai Lama se reunió con el guarda que le dio bienvenida en India hace 60 años
