Un video difundido este miércoles en las redes sociales que muestra las cercanías de Kiev, sirvió para volver a poner a la humanidad, o parte de ella, en el siglo XXI. En medio de los combates entre rusos y ucranianos, un joven prisionero ruso capturado por el ejército ucraniano en los combates que se libran cerca de la capital del país invadido, fue asistido por un grupo de civiles que incluso le sirvió té caliente y comida e hicieron una videollamada para que se comunicara con su madre.
El conmovedor trato humanitario de los ucranianos con un prisionero ruso capturado
Este miércoles se viralizó en Twitter el video que muestra a pobladores de la periferia de la ciudad de Kiev junto a uno de estos soldados prisioneros, siendo alimentado con gran sentido humanístico, y además lograron que tomara contacto virtual -vía celular- con su madre, mostrándose conmovido el joven militar, lo que hizo llorar a varias personas presentes en el lugar.
Las autoridades del Ministerio de Defensa de Ucrania publicaron además un comunicado donde señalaron que todos los combatientes rusos capturados serán enviados de regreso con sus padres.
“Muchas de estas tropas son solo adolescentes, sin ninguna idea de para qué es realmente esta guerra”, escribió en su cuenta de Twitter el corresponsal de guerra estadounidense Christopher Miller, de BuzzFeed, quien difundió el video en este medio digital.
Los ucranianos invitaron a las madres que quieran reclamar a sus hijos, que han sido tomados prisioneros en los combates, deberán llamar a un teléfono que les será proporcionado por el Ministerio de Defensa, en donde les explicarán si su ser queridofue capturado, o bien, si falleció. Si resulta que su hijo se encuentra preso, las familias tendrán que llegar a Kiev para reencontrarse con él.
La sorpresa de una madre rusa
Muy grande y amarga fue la sorpresa de la madre del soldado ruso de apenas 19 años que está prisionero. Se trata de Rafik Rakhmankuluov, y su foto fue difundida por las Fuerzas Armadas de Ucrania. La imagen llegó a manos de su mamá, Natalya Deniega, quien hasta ese momento desconocía que su hijo formaba parte de las tropas rusas, y al menos tuvo el alivio de saber que su hijo está con vida.



