La iglesia actualmente desacralizada de Santa Bárbara, en la localidad asturiana de Llanera, en España, cuyo origen se remonta a 1912, estuvo abandonada durante décadas. Hasta que el colectivo Church Brigade rescató este templo para un destino impensable, el «skateboarding».A esta iniciativa de un grupo de aficionaos al patinaje se sumó en octubre otro proyecto, a cargo del artista Okuda San Miguel. Cuando vio el recinto pensó en transformar la llamada «Iglesa Skate» de Llanera -a mitad de camino entre Oviedo y Gijón- en un templo del arte y del skate. Siete jornadas, a razón de doce horas diarias, empleó para llenar el templo de formas geométricas, color y algunas de las constantes de su obra.
Convirtieron una iglesia en una pista de skate
