En una gran carpa blanca del Fondo para la Infancia de las Naciones Unidas (Unicef), cientos de niños nigerianos dibujaron momentos estremecedores: rostros ensangrentados, cuerpos sin cabeza y casas incendiadas. Ellos sobrevivieron a los ataques de Boko Haram y actualmente se encuentran refugiados en el campo Dar es Salam, en Chad. Durante un taller de dibujo organizado por la Unicef este lunes, los niños y jóvenes plasmaron en una gran hoja un tema doloroso, que busca reconstituir los acontecimientos de los que fueron testigos cuando el grupo extremista islámico atacó sus pueblos.
Un taller de dibujo en un refugio de Unicef busca que los niños superen el momento en que la organización extremista atacó sus pueblos
Conmovedora acción contra Boko Haram
