Media docena de devotos filipinos se dejaron clavar a cruces de madera para emular el sufrimiento de Jesucristo en Viernes Santo en la mayor nación católica de Asia.Líderes eclesiásticos se manifestaron en contra de esta práctica anual que mezcla la devoción católica con las creencias populares, pero sigue atrayendo grandes multitudes, especialmente en la provincia de Pampanga, en el norte del país.
Líderes eclesiásticos se manifestaron en contra de esta práctica anual que mezcla la devoción católica con las creencias populares, pero sigue atrayendo grandes multitudes.
Como cada año, Devotos filipinos se crucifican en Viernes Santo
