El protocolo del Vaticano, respetado rigurosamente este domingo durante la ceremonia de canonización de los papas Juan XXIII y Juan Pablo II, fue quebrado por los pedidos de "selfie con Francisco" de algunos jefes de Estado y jefes de delegaciones.
El protocolo del Vaticano, respetado rigurosamente este domingo durante la ceremonia de canonización de los papas Juan XXIII y Juan Pablo II, fue quebrado por los pedidos de "selfie con Francisco" de algunos jefes de Estado y jefes de delegaciones.