La lengua de suegra o sansevieria es una de las plantas ideales para principiantes en jardinería debido a sus pocas exigencias para crecer adecuadamente. Sin embargo, entre los escasos pedidos de esta suculenta, uno que jamás debemos ignorar es cómo realizar su riego según el mes del año que estemos transitando.
Pocos lo saben: cómo debo regar una lengua de suegra o sansevieria en julio
Es fundamental aprender a regar a la lengua de suegra o sansevieria en julio para prevenir la pudrición de raíces
Cómo regar una sansevieria o lengua de suegra en julio
La llegada del mes de julio y el descenso de las temperaturas (algo habitual en invierno) exigen ajustar los cuidados mínimos de la sansevieria, especialmente en lo que respecta al riego, para garantizar que se mantenga saludable, con hojas rígidas y de un potente color verde.
Al pertenecer al grupo de las plantas suculentas, esta especie posee la capacidad natural de almacenar agua dentro de sus carnosas hojas verdes, lo que le permite subsistir perfectamente durante varias semanas sin recibir una sola gota de líquido.
Esta asombrosa resistencia a la sequía se debe a una adaptación evolutiva conocida como metabolismo CAM (Metabolismo Ácido de las Crasuláceas), un mecanismo que comparte con los cactus de zonas áridas. Gracias a este sistema, la sansevieria abre sus estomas principalmente en el transcurso de la noche, disminuyendo drásticamente la pérdida de humedad por evaporación y optimizando al máximo cada reserva de agua disponible.
Por esta razón, el exceso de agua en la sansevieria representa un peligro mucho más severo que la falta de hidratación. Si el sustrato permanece húmedo por un periodo prolongado, las raíces se asfixian, dando pie a la aparición de hongos y a un proceso de pudrición interno que resulta difícil de revertir.
La regla de oro para su cuidado en julio consiste en regar únicamente tras comprobar que el suelo está completamente seco en su totalidad. Asimismo, resulta indispensable utilizar macetas dotadas de un excelente sistema de drenaje que impida la acumulación de humedad en la base, evitando así la pudrición de las raíces. De esta forma, la lengua de suegra tolerará cualquier descuido y conservará su poder ornamental todo el año.






