Un grupo de científicos del estado de Australia Occidental llegaron a la conclusión de que los ríos de esa región están infestados de peces dorados y carpas -o peces koi- dos especies que no sólo no son autóctonas, sino que están provocando un desequilibrio en el ecosistema local.Nada más delicado que el balance que la naturaleza desarrolla en cada río, laguna o lago, en el cual desde el árbol más frondoso hasta la bacteria menos abundante tiene su rol.
La población arrojó a los cauces tantos dorados y carpas que crecieron 10 veces más de su tamaño normal.
Alarma en Australia por la aparición de monstruosos peces mutantes
