Ocho empleados del Museo Egipcio de El Cairo fueron enviados hoy a juicio después de que se haya establecido su "negligencia" al restaurar la máscara del faraón Tutankamón con una resina que causó daños en la pieza de inestimable valor.
La agencia oficial egipcia de noticias MENA informó que la Fiscalía administrativa estableció que los restauradores del museo violaron "toda regulación científica y profesional" al tratar de forma "negligente" una pieza arqueológica de 3.000 años de antigüedad.
La Fiscalía confirmó que los acusados utilizaron un pegamento sin base científica para pegar la perilla que hace de barba de la máscara que se había desprendido durante unas obras en el Museo Egipcio, donde se encuentra custodiada en una sala especial.
Asimismo, los restauradores están acusados de emplear instrumentos punzantes para quitar los restos de pegamento, lo que causó daños y arañazos que se pueden ver hasta el momento en la valiosa máscara, según consignó la agencia EFE.
Al principio, las autoridades negaron lo ocurrido, pero ante las evidencias, pasaron a restaurar la máscara, con la ayuda de expertos alemanas y 50.000 euros donados por este país.
Tras el proceso, la máscara de oro, que tiene incrustadas piedras semipreciosas, volvió en diciembre último a su vitrina en el Museo Egipcio, donde constituye uno de los principales atractivos para los visitantes.
La barba está adherida a la figura de Tutankamón desde 1944, 22 años después de que la máscara fuera hallada por el arqueólogo Howard Carter con la perilla separada del rostro.
