PSJ Cobre Mendocino suma otro frente a su desarrollo y empieza a prepararse para construir la primera mina de cobre de Mendoza, en Uspallata. La llegada de Marcelo Avecilla como CEO, con Fabián Gregorio en la presidencia, es la señal más clara de ese cambio. Para el proyecto, implica pasar de una empresa que avanzaba con estudios preliminares y presentaciones, a una que tiene que organizar una obra y, después, una operación.
PSJ Cobre Mendocino se prepara para construir: qué cambia con la llegada de un CEO
La incorporación de Marcelo Avecilla como CEO marca el paso de PSJ Cobre Mendocino de estudios ambientales a la organización de una obra y futura operación en Uspallata

Con un CEO con experiencia en el desarrollo de proyectos, PSJ comienza a armar los equipos para la construcción y operación de la mina.
Qué hace un CEO y por qué ahora
En una empresa, el presidente encabeza el directorio, fija la estrategia y representa a la compañía ante el Gobierno, los inversores y la comunidad. El CEO, o gerente general, es quien ejecuta: arma los equipos, toma las decisiones del día a día, contrata, controla costos y plazos, y responde por los resultados.
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En los últimos años PSJ necesitó, sobre todo, lo primero. El trabajo central fue presentar el estudio ambiental, responder las observaciones, explicar el proyecto y conseguir la aprobación de la Legislatura. Ese es el terreno donde se movió Gregorio, y donde va a seguir.
Con la Declaración de Impacto Ambiental aprobada, el desafío cambia. Lo que viene ya no se resuelve con presentaciones y negociaciones, sino con ingeniería, contratos, cronogramas y equipos de trabajo. Por eso la empresa separa los dos roles: Gregorio queda a cargo de la estrategia y la relación institucional, y Avecilla toma la conducción ejecutiva.
El paso que da el proyecto
Un proyecto minero recorre varias etapas antes de producir. Primero se explora, después se estudia el yacimiento, luego se obtienen los permisos, más tarde se toma la decisión de construir y recién entonces se levanta la mina y empieza a operar.
PSJ ya atravesó la exploración, los estudios principales y el permiso ambiental. Lo que tiene por delante la nueva conducción es cerrar los estudios que ordenan la obra, terminar la ingeniería y definir cómo se encadenan las etapas hasta la operación. Son los trabajos que fijan cómo se va a construir la mina, cuánto va a costar y cuánto tiempo va a llevar. Esos estudios son también la base que miran los inversores y los bancos para financiar un proyecto de este tamaño.
En otras palabras, PSJ pasa de ser un proyecto aprobado a ser un proyecto que se prepara para construirse. El nombramiento de un CEO es la señal de ese cambio.
Un proyecto con mejor escala
Esa preparación se hace sobre un PSJ que creció. Cuando se presentó el estudio ambiental, el proyecto calculaba una producción promedio de unas 40.000 toneladas de cobre por año durante 16 años. Con nuevos estudios del yacimiento y el avance de la ingeniería, la empresa estima ahora 75.000 toneladas anuales en los primeros cuatro años de operación, con una inversión cercana a los US$800 millones.
Más producción significa más camiones, más trabajadores, más proveedores y más energía. Todo eso hay que planificarlo antes de mover la primera máquina.
Qué cambia desde ahora
A partir de este nombramiento, PSJ empieza a funcionar como una empresa que se prepara para construir y operar. Eso implica sumar gerencias que hasta ahora no estaban activas, como operaciones, mantenimiento, seguridad, compras y recursos humanos. También implica definir con qué empresas contratistas se va a levantar la mina, cuántos trabajadores se van a necesitar en cada etapa y de dónde van a salir los insumos.
Para encabezar ese trabajo, la empresa eligió a alguien que ya lo hizo en otras latitudes.
Un CEO formado en minas en funcionamiento y desarrollo
Avecilla estudió ingeniería en la Universidad de Mendoza y desarrolló su carrera en algunas de las mineras más grandes del mundo, como BHP, Fortescue Metals Group y Mineral Resources. En Australia dirigió Mt. Marion, una operación de Mineral Resources donde estuvo a cargo de toda la mina y encabezó su ampliación. Antes fue gerente general de Christmas Creek, una mina de hierro de Fortescue que produce cerca de 52 millones de toneladas por año. También participó en la puesta en marcha de otras operaciones.
Es la experiencia de alguien que manejó minas en funcionamiento, con producción diaria, cientos de trabajadores, mantenimiento, seguridad y ampliaciones. Es justamente lo que necesita una empresa que todavía no opera y tiene que armar desde cero la organización que lo hará.
Veinte años afuera, los mismos del freno minero
La carrera de Avecilla fuera de la provincia coincide casi exactamente con el período en que Mendoza tuvo frenada la minería metalífera. En 2007 se sancionó la Ley 7.722. La ley prohibió el uso de cianuro, ácido sulfúrico y otras sustancias en estos procesos, y estableció que cada proyecto necesita la aprobación de la Legislatura. Desde entonces, ninguna mina metalífera de gran escala avanzó en la provincia.
En esos años, los geólogos, ingenieros y técnicos mendocinos que quisieron trabajar en minería tuvieron que irse a San Juan, a Chile o más lejos. Avecilla fue uno de ellos. Su regreso ocurre ahora que PSJ tiene su permiso ambiental y que la provincia avanza con nuevos distritos de exploración en Malargüe y en el norte.
La etapa que empieza arma algo que Mendoza nunca tuvo: la estructura de una mina de cobre en funcionamiento. Las decisiones que se tomen ahora sobre equipos, empleo y proveedores van a marcar cómo opera la primera mina metalífera moderna de la provincia. Esa tarea quedó en manos de alguien que se formó afuera precisamente porque en Mendoza no había dónde hacerlo.
En pocas palabras
- PSJ Cobre Mendocino evalúa una inversión de casi US$800 millones para producir 75.000 toneladas anuales de cobre.
- La designación de Marcelo Avecilla como CEO marca el paso de estudios ambientales a la organización de una obra y futura operación en Uspallata.
- Avecilla, con experiencia en mineras internacionales, dirigirá la construcción y operación de la primera mina de cobre moderna de Mendoza.