Se trata de un tenedor del bono Aconcagua, emitido en 1997, que no entró en ninguno de los canjes de deuda propuestos por el Gobierno.

Un fondo buitre demandó a Mendoza y esto complica a Cornejo

Por UNO

Justo cuando el Gobierno de Mendoza está listo para colocar deuda nueva por más de $7.600 millones, según la autorización legislativa dada para amortizar la deuda "antigua" por más de la mitad de ese monto y afrontar con el resto el déficit presupuestario 2017, un fondo buitre demandó a Mendoza. El tomador reclama el pago de 7 millones de dólares más intereses en el marco de la emisión del bono Aconcagua.

Si bien hasta el momento, en anteriores colocaciones de deuda no hubo cuestionamientos de este tipo, el Gobierno reconoce que podría complicar las negociaciones para obtener nuevos préstamos y deberá litigar.

Por esto, el gobernador Alfredo Cornejo decretó la contratación del estudio jurídico internacional Cleary, Gootlieb, Steen & Hamilton de Nueva York, ciudad donde se negoció dicho bono, del mismo modo que lo hizo la administración de la ex presidenta Cristina Fernández, en su momento. De hecho, el abogado del tenedor del bono, Moshe Marcel Ajdler, tiene como abogado a Robert A. Cohen, el mismo que llevó aquella negociación con el gobierno argentino ante el juez Thomas Griesa.

El origen

En el decreto, publicado este miércoles en el Boletín Oficial, se explica el origen de dicho bono y por qué no fue pagado en su momento. Según el detalle, en 1997, durante el gobierno del peronista Arturo Lafalla, Mendoza emitió el bono Aconcagua, con vencimiento en 2007, por 250 millones de dólares. En 2001, a raíz de la crisis económica, Mendoza inició un proceso de reestructuración de dicho bono para cumplir con ese compromiso, con el nuevo bono llamado "Mendoza 2018" (con vencimiento el año que viene), que luego fue introducido en un proceso de canje de deuda en 2004, por el ex gobernador Julio Cobos. A partir de allí, el canje del mismo se hizo en 2005, 2006 y 2007 hasta agosto de 2008.

El canje del bono llegó a los 230.630.000 millones de dólares, quedando un remanente que estaba en la Provincia y que fue zanjado con el cobro de deudas impositivas, quedando un resto de bonos que ahora reclama el tenedor norteamericano.

Adjler, a través de su abogado Cohen, envió cartas a Mendoza el 15 de agosto y 3 de noviembre de 2016, manifestando sus derechos sobre estos bonos.

Confianza oficial

Cornejo se mostró confiado en resolver la demanda a favor de Mendoza. "Estimamos que podemos ganarla. Vamos a tener que litigar porque nos han demandado por esos 7 millones de dólares un fondo buitre que compró la deuda, del mismo modo que sucedió con la Nación. Creemos que está prescripto porque el cierre del canje se hizo bien en su momento y corresponde a una deuda muy vieja. Pero ellos nunca aparecieron para ejercer su derecho, a pesar de las publicaciones de la reapertura del canje", dijo.

Además, explicó que el año pasado, el por entonces ministro de Hacienda, Martín Kerchner, había viajado con el fiscal de Estado Fernando Simón para asesorarse sobre el reclamo y fue cuando se decidió que el estudio jurídico contratado es el más experto en la materia para defender a Mendoza.

El mandatario cerró diciendo: "Estamos bien, no es para alarmarse, porque, insisto, creemos que está prescripto y hay mucha jurisprudencia a favor nuestro".

250 millones de dólares fue el monto por el cual se emitió el bono Aconcagua en 1997, con vencimiento en 2007. Pero debió ser renegociado por la crisis del 2001.

7 millones de dólares más intereses es lo que reclama el fondo buitre, que no entró en el canje de deuda propuesto en 2004 y que cerró en 2008.

En pesos y con una tasa de interés más alta

Mendoza está lista para colocar nueva deuda por unos $7.600 millones, luego de haber contratado al consorcio conformado por Bank of América Merrill Lynch y Banco Supervielle, Citibank y Credit Suisse Securities USA, UBS Investment Bank, Puente Hermanos y Banco de Servicios y Transacciones (BST), para dicha tarea.

La estrategia global es obtener una deuda de "mejor calidad" que la tomada anteriormente, esto es, cambiando su componente de dólares a pesos, con una tasa de interés un poco más alta, porque "la cartera de deuda en dólares es muy alta", según explicó el propio gobernador.

Alfredo Cornejo advirtió, de todos modos, de que no es un proceso rápido, porque si bien para pagar deuda es mejor tener un dólar bajo, para la producción se requiere de lo inverso, para tener una "canasta de deuda equilibrada", que tenga cada vez más menos peso en el presupuesto anual de la Provincia.

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