A dos meses de las elecciones para intendente, la radical enfatiza que lograron resolver parte de la crisis y la peronista saldrá a conquistar a los votantes que no apoyaron a su rival

Trigo y Destéfanis, las mujeres que sobrevivieron en las PASO de Santa Rosa

Por UNO

Las dos se pasan la mañana recibiendo felicitaciones. Las agradecen, se sienten felices. Son mujeres, han nacido en Santa Rosa y las impulsa un mismo objetivo... pero son muy distintas. El día y la noche. Es difícil encontrar puntos en común entre ellas, salvo los que son demasiado obvios.

Norma Trigo tiene 55 años. Flor Destéfanis, 25 y podría ser su hija. Norma es soltera y no tiene descendencia. Flor se casó hace poco con Diego Foco e imagina una familia convencional. Trigo comenzó a militar en el '83 en la Juventud Radical. Destéfanis se entusiasmó con la política después de su reinado nacional de la Vendimia en 2010. Aquella dejó trunco el Profesorado de Matemática en el último año, aunque el esfuerzo le alcanzó para dar clases. Esta se recibió de abogada hace poquito y aún no ha ejercido. Una es breve y directa. La otra, extensa y simpática. La primera mostró en campaña lo que hizo durante 8 meses como intendenta a cargo. La segunda prometió lo que hará si la eligen el 12 de febrero. Las dos ganaron a su manera. Son las sobrevivientes de las PASO. Muy distintas.

Norma

Se pasó la mañana atendiendo a la prensa. No es algo que le resulte cómodo. Acepta cruzarse a la plaza para charlar y se levanta lentamente del sillón de intendente, con preocupante dificultad. Los últimos 8 meses han hecho mella en su físico y la campaña sumó más tensión aún. "Sí, perdí peso", dice.

Es casi mediodía y en Santa Rosa, al Este de Mendoza, la gente va y viene. Todos, literal y absolutamente, se paran para saludarla. En ese acto, sin necesidad de sesudos analistas, explican por qué esta mujer fue la gran triunfadora en las PASO del domingo. Todos la saludan, menos su rival interna Débora Quiroga. "No me ha llamado y tampoco me atiende el teléfono. Me dicen que se ha tomado unos días de descanso...", cuenta.

Está obsesionada. Tiene dos meses por delante para llegar al 12 de febrero con un Municipio ordenado y parece que esa es su meta, más que cualquier otra.

"Tengo mucho trabajo por hacer y hoy, con todas las notas... ¡no pude hacer nada!", se queja. Pero es lo que ella quiso. Incluso debió oponerse y después convencer al gobernador para que le diera la venia. "Él me decía: el lío lo hicieron ellos (el peronismo), que se hagan cargo ellos. Costó mucho convencerlo. Al final lo entendió. No lo hubiéramos hecho si no nos hubiera dado el aval".

Nació en Las Catitas y ha vivido siempre allí. "Me críe en la finca de mis abuelos hasta que murieron mis padres. Después me fui a vivir un poco más al centro", recuerda, definiendo al distrito más importante de Santa Rosa, con cerca de 6.000 habitantes, como "mi lugar. Un pueblo tranquilo, con gente cálida y buena".

Dice que ella marcó diferencia naturalmente. "Los candidatos prometen y después tratan de hacer. Nosotros hicimos y después salirnos a mostrarlo. La gente nos dio su confianza porque hemos regularizado institucionalmente el Municipio, porque se siente tranquila, porque pagamos los sueldos como corresponde... Tenemos todavía una gestión corta de 2 años en la que deberemos esforzarnos al máximo". Y agrega: "Ingresamos en abril, sin proyectos, sólo a resolver problemas". Cuenta que "acá sólo se piden dos cosas: casa y trabajo. En vivienda queremos reflotar un proyecto, que el ex intendente vetó, de vivienda económica similar al que tiene Junín. En trabajo, debemos lograr atraer empresas dándoles seguridad jurídica y los servicios. Estamos trabajando para impulsar el parque industrial, que estaba paralizado desde hace 20 años".

Flor

Destéfanis es la antítesis. Disfruta de la exposición mediática, la maneja, la busca. Tanto, que hay que buscarla en una radio de la villa cabecera (FM La Zona) haciendo su programa Flor de mañana.

Se la ve activa, eléctrica, como si la campaña recién empezara. Tiene claro que aún no ha ganado nada, pese a que se impuso holgadamente sobre los otros tres candidatos del peronismo. "Todos vinieron a saludarme. Nos juntamos a la noche a festejar y a definir un trabajo en conjunto, para llegar con fuerzas al 12 de febrero", dice.

A pesar de que ésta es su primera experiencia electoral, su discurso se parece más al de un político convencional que el de Norma Trigo. Después de ser Reina Nacional de la Vendimia, fue designada responsable del Centro de Congresos y Exposiciones por el entonces gobernador Francisco Pérez.

Es abogada, como su padre, su madre y su marido, y parece tener en claro que la competencia por la intendencia de Santa Rosa es un primer paso. Sostiene que el peronismo santarrosino eligió "la renovación" y dice estar feliz "de que una mujer sea la próxima intendente electa, gane quien gane".

Argumentos firmes para dar un paso clave hacia la institucionalidad

Más allá de su suerte electoral, Flor Destéfanis ya consiguió lo que deseaba: su nombre es una marca, no sólo en Santa Rosa, y hoy, después de las PASO, ya nadie cuestiona que es la mejor candidata para enfrentar al oficialismo. Trigo tiene para exhibir como prueba de idoneidad la prolijidad en lo social y financiero con que logró capear el terremoto político ocurrido en Santa Rosa hace un año, lo que derivó en la detención y posterior renuncia de Sergio Salgado a la intendencia. Ya liberado aunque aún bajo proceso penal, el ex jefe comunal no se presentó a votar el domingo y anunció que dejará la actividad política.

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Oficialista. Norma Trigo está a cargo de la intendencia tras la salida de Sergio Salgado.
Oficialista. Norma Trigo está a cargo de la intendencia tras la salida de Sergio Salgado.
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En la radio. Destéfanis conduce Flor de mañana, su propio programa, en FM La Zona.
En la radio. Destéfanis conduce Flor de mañana, su propio programa, en FM La Zona.

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