Mendoza Sábado, 4 de agosto de 2018

Santa Rosa sale a controlar los excesos de velocidad

La Comuna que conduce Norma Trigo considera imperioso controlar las tres principales rutas que cruzan la zona.

Detalle. La mayoría de los accidentes graves en rutas de Santa Rosa ocurren en la noche. (UNO - Horacio Rodríguez)

Santa Rosa. Este departamento está inmerso en una nueva polémica. Esta vez es porque la intendenta Norma Trigo, previendo que tendrá que hacerse cargo de la seguridad vial de acuerdo a la ley provincial 9.024, quiere llamar a licitación para controlar las velocidades máximas en las tres principales rutas que atraviesan la zona.

En el Concejo algunos ediles opositores vieron este proyecto como un intento de multar masivamente con fines recaudatorios.

La intendencia sostiene que es un camino necesario para mejorar la seguridad vial. Aseguran que un estudio realizado por una consultora determinó que el exceso de velocidad ha sido la causa principal de accidentes en la zona.

Santa Rosa va por el mismo camino que San Martín. Ya viene anunciando esta intención desde principios de año. Busca tecnología homologada para controlar las velocidades máximas en la Ruta Nacional 7 y en las rutas provinciales 50 y 153. Esto terminará en multas que recaudará la Comuna cuando esté funcionando su juzgado vial, como marca la ley.

En San Martín las fotomultas han sido centro de polémica por varios años, especialmente por lo que se considera velocidad máxima en la Ruta Nacional 7, que es el único lugar donde la Comuna hace controlar la velocidad por una compañía homologada (Systeco) y que es una de las cuatro habilitadas en el país.

Ayer Marcos Nuarte, secretario de Gobierno comunal, dijo que "tenemos que trabajar para ser eficientes en este nuevo rol municipal y esto es una forma de ir preparándonos" y aclaró que "no tenemos la intención de caer coercitivamente con las multas de un momento para otro, queremos ir educando, advirtiendo".

Por eso el funcionario subrayó que "lo único que se ha enviado al Concejo Deliberante es el pliego de licitación y esa licitación se va a hacer. El cuerpo tiene 30 días para resolver y después nosotros haremos las correcciones o mejoraremos lo que sea necesario".

Para sustentar la necesidad de controlar la velocidad máxima con la que se circula en el departamento, Nuarte indicó que "hay un trabajo de una consultora que encargamos hace un tiempo y que indica que la variable más importante y frecuente de accidentes de tránsito es el exceso de velocidad y esto hace que nuestro objetivo de lograr control no es una cuestión subjetiva".

Además el funcionario lanzó una alerta: "Hay tecnología para realizar controles de alcoholemia, pero hay que entender también que hay una nueva realidad. Hay mucho uso de drogas y esto no es detectado en esos controles".

Nada asegura nada

Santa Rosa sostiene que quiere tener un control sobre las rutas tanto de día como de noche.

San Martín solo controla con sus radares en forma diurna, pero Santa Rosa, justificadamente, tiene en claro que la mayoría de los accidentes graves que ocurren en la zona se producen durante la noche y por eso necesita un sistema capaz de trabajar en esas condiciones.

Nuarte, que es tunuyanino y que viaja casi diariamente por la ruta 7 y pasa por los radares sanmartinianos, confesó que "en estos dos años y medio paso casi diariamente y nunca me llegó una multa a mi domicilio. A algunas de las personas que trabajan acá sí les ha llegado. Yo habré tenido suerte de no haber sido captado por la cámara".

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