Mendoza Martes, 8 de mayo de 2018

Podría retrasarse la doble vía a San Juan por el ajuste a la obra pública

Los proyectos viales que están en la mira son los que cuentan con financiamiento nacional. No así los que se encaran con fondos del BID

Mendoza podría retrasar la construcción de la doble vía Mendoz-San Juan, y la repavimentación de la avenida Balloffet, entre las más relevantes.

El viernes, y después de una semana marcada por las desavenencias en materia financiera, que concluyó con un dólar cercano a los 24 pesos, el Gobierno nacional salió a anunciar medidas de emergencia para "enfriar" la economía. Entre otras decisiones, explicó que achicaría el déficit estatal de 3,2% a 2,7%. Esos cinco puntos se traducen en $30.000 millones menos para invertir en infraestructura.

El punto es cómo se hará ese recorte que afectará a todas las obras del país que contaban con financiamiento nacional. En Mendoza, las obras en vías de ejecución que iban a ser financiadas con dinero de las arcas nacionales son, en su mayoría, viales. Así lo explicó el subsecretario de Infraestructura de la provincia, Daniel Chicahuala.

El funcionario provincial aclaró a Diario UNO que "es muy pronto para saber a qué obra le llegará esta medida". Para Chicahuala, sería irresponsable decir qué obras se ralentizarán o se pararán y cuáles no. Sin embargo, el subsecretario explicó que, de tocarse alguno de los proyectos que estaban en carpeta, estos serán los que estaban en período licitatorio o recién arrancaban. Puntualmente: un tramo de la doble vía Mendoza-San Juan y la repavimentación de la calle Ingeniero Balloffet -entrada a San Rafael-. De todas maneras, aún no se sabe cómo se hará ese recorte y hasta qué punto afectará a las obras mencionadas.

Recortar o frenar

Tal y como lo explicó el funcionario, hay diferentes maneras de enfriar la economía a través de una disminución en la obra pública. "Una cosa es parar una obra y otra es bajar el ritmo de ejecución", puntualizó el subsecretario, y agregó que "recortar gastos no significa cancelar una obra, también puede consistir en disminuir el ritmo de ejecución, lo que igualmente generará un ahorro. Lo mejor es esperar para ver cómo se va a implementar".

Para el funcionario de Cornejo, aún no hay precisiones acerca de cómo se realizará el ajuste que logre un ahorro de 30.000 millones, como pretende el Ejecutivo nacional.

"Por el momento, no podemos decir que una obra se va a parar o no se va a hacer. Hoy no se para ni se deja de hacer nada", aclaró.

Por otra parte, Chicahuala explicó que hay algunas obras viales que se estaban ejecutando con dinero del Fondo Fiduciario Federal de Infraestructura, como las avenida Pedro Molina y la avenida Boulogne Sur Mer (ambas de Ciudad), y la obra de la avenida Perón en Godoy Cruz, recientemente licitada. Estas difícilmente se vean afectadas, ya que el financiamiento proviene de lo que aportan todas las provincias y es esta entidad la que les otorga el dinero para obras.

Lo que no se toca

El subsecretario les envió un mensaje a quienes presiden e integran las Cámaras de la Construcción y, a su vez, también a los intendentes preocupados por la obra pública de cada uno de sus municipios.

"Los empresarios tienen que tener claridad en esto: todo lo que se financia con dinero de la provincia, que es el 85% del total de la obra pública que se está ejecutando, está asegurado", dijo y explicó que esto equivale a los 8.200 millones de pesos que se destinaron a obra pública del total según lo establece la pauta presupuestaria provincial 2018.

Además, explicó que, tal y como lo anunció la Nación, tampoco afectará al dinero para la construcción de viviendas.

Por último, explicó que el Gobierno nacional podría pagar mayores costos cuando decida retomar las obras que se vean afectadas por la medida, porque se debe actualizar el precio por todo el tiempo que estuvo parada.

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