Mendoza Domingo, 25 de noviembre de 2018

Padre Lalo: "Mi corazón se queda en Villa Nueva"

Jorge Carreras dejará la provincia y será trasladado a Salta próximamente. "Amo al pueblo mendocino", dijo.

"Le agradezco a la gente porque sigo siendo inmensamente feliz. Estoy convencido de que voy a estar bien en Salta, pero mi corazón se queda en Villa Nueva. Deseo que pronto puedan terminar el templo de la Sagrada Familia". Las palabras le corresponden al conocido Padre Lalo (56). Carismático, solidario, extrovertido y quién sabe cuántos adjetivos más brotan sobre este personaje. Es que Jorge Carreras dejará la comunidad católica de Villa Nueva (es representante legal del colegio Murialdo) tras 25 años y el 15 de febrero será trasladado a Salta.

"Ese templo es emblemático (el de La Sagrada Familia), antiguo, no es tan bonito, pero hay muchas historias ahí. Ojalá que cuando se reinaugure pueda venir para verlo nuevo. La plata para construirlo me la dan los jubilados. Amo al pueblo mendocino, aprendí mucho, me siento mendocino y me despedí con un Malbec, aunque no me gusta el vino (se ríe). ¡A seguir haciendo bien!", comenzó diciendo con una sonrisa grande como la capilla La Purísima.

De su inminente partida de la provincia, dijo: "Soy un religioso y los religiosos tenemos esta distancia de los cambios. Un día fui cambiado de Buenos Aires a Mendoza, me enamoré de esta tierra y de Villa Nueva. Empecé en la escuela y después me incorporé a la parroquia, hace 18 años que estoy ahí y 25 en esta provincia. Pensé que nunca se iba a terminar Mendoza para mí como religioso, me entristece porque le puse el corazón a esto. Pero no me voy triste", exclamó con sinceridad.

"El desafío ahora es ir a Salta, a Rosario de la Frontera, que es un pueblo que queda a 180km de Salta (al sur). Ahí tenemos una parroquia y una escuela. Ese es el desafío. El salteño como el mendocino tienen fe, a diferencia de Buenos Aires, donde están alejados de Dios", explicó.

"Estuvo bueno estar acá porque hemos bendecido a tantísimas embarazadas, enfermos de cáncer, estuvimos con niños, en merenderos. Sé que muchos van a sostener eso. Hay muchos jóvenes que se inspiraron en el Señor y van a la plaza San Martín a llevarle de comer a la gente que está en situación de calle", afirmó.

Acerca de que es considerado un cura mediático, dijo: "Lo que pasa es que he estado trabajando en un medio, en la radio católica de Murialdo. Cuando en el 2005 mataron a un joven de acá, Carlitos Passetti, ahí empezamos a ser como más reconocidos. En la prensa salía como que era un ajuste de cuentas de la droga y era un chico muy bueno que no estaba en eso. Eso como que indignó a Villa Nueva. Fuimos a la comisaría, nos sentamos en la calle y cortamos el tránsito, lo que pasa es que uno de ellos era alguien vestido de blanco y con una estola en el cuello".

"Me siento muy libre, puedo usar mi camisita de cura o no y sé que soy muy conocido en todos lados. Ayer (por el sábado) fui a ver al teatro Independencia La Biblia de Vox Dei y ahí me saludaban. No tengo que ocultarme, soy el Lalo", señaló.

Habló de sus inicios. "Pertenecía a una iglesia evangélica, que me formó. Fui una persona religiosa de chico y al conocer a una monjita, me bauticé en una Iglesia católica", confió.

"Me siento un buen vecino, una vez dije que uno de los intendentes era bueno y me criticaron. No soy político", aclaró.

El cura, que participa de Vendimia Solidaria, manifestó su amistad con la familia Vila (Daniel y su esposa, Pamela David). "Por amigos en común nos han invitado a cosas importantes. Estoy cercano a ellos como de Graciela, la vecina de atrás de La Sagrada", dijo.

Respondió con respecto al tremendo caso del Próvolo. "Fue una experiencia muy dura para la Iglesia y la sociedad. No pensaba que eso iba a pasar en esta tierra. Estaba al frente de la diócesis monseñor Carlos María Franzini, un excelente obispo y esa angustia se lo llevó", señaló.

"La experiencia del colegio Murialdo (abuso de una nena de 4 años) fue fea tenerla, pero como ya venía con la experiencia del Próvolo, hicimos lo que hay que hacer. Le abrí las puertas a la Policía y le dije que se llevara todo lo que necesitara. Por prevención, teníamos 32 cámaras y ahora tenemos 48", señaló.

El aborto fue otro tema que tocó. "Pasó con el tema del aborto esto de dividirnos. Estoy abierto a que podamos dialogar. No soy celeste ni verde, obvio que como sacerdote estoy del lado de la vida", culminó.

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