Mendoza Domingo, 29 de julio de 2018

Ocho de cada diez estudiantes de secundaria reclaman más educación sexual

Casi el 80% de los chicos de 5º año manifestó esta necesidad. Un porcentaje similar piensa que en los colegios se debería hablar sobre violencia de género. Qué está haciendo la DGE

Terminaron la secundaria o están por egresar. Tienen 18, 19 o 20 años y sienten que en la escuela hay cosas importantes que podrían haberse llevado pero quedaron en el tintero. Ocho de cada diez jóvenes que cursaron 5° año en Mendoza durante 2017 manifestaron que temas como la educación sexual deberían haber sido abordados formalmente en los colegios y no se hizo.

Esta situación se conoció a comienzos del ciclo lectivo 2018, con los resultados de las evaluaciones Aprender realizadas por el Ministerio de Educación de la Nación. A mitad del año escolar, desde la Dirección General de Escuelas (DGE) explicaron qué se está haciendo para responder al reclamo: "Con el personal ya capacitado -luego de la aprobación de la Ley de Educación Sexual Integral (ESI) en 2006- actualmente se apunta a profundizar temas como la prevención de los embarazos no intencionales y la violencia de género".

Marcos Altamiranda, miembro del grupo técnico de ESI de la DGE, detalló a Diario UNO que hay acciones concretas para responder a la demanda de los estudiantes con "los docentes ESI en cada escuela, la obra de teatro itinerante Por amores sin violencia o la aplicación para smartphones Amor sin parches". Pero reconoció que "falta un montón".

Entre ese "montón" está que la tarea no recaiga solamente en los docentes de Ciencias Naturales y que de otros espacios se animen a incluir algún punto de la ESI desde su óptica. Por ejemplo: en materias como Comunicación o Tecnologías de la Información y de la Comunicación se puede hablar de intimidad y redes sociales o ciberacoso.

También faltan territorios que el grupo técnico de ESI no puede recorrer para controlar si, efectivamente, se dan los talleres estipulados por ley. Por ejemplo, varias escuelas públicas del Sur están en esta situación, al igual que los establecimientos privados, en su gran mayoría católicos.

Según explicó Altamiranda, las dos horas cátedra semanales asignadas a los docentes ESI no siempre son suficientes para alcanzar los objetivos. "Depende en gran parte de la matrícula de cada escuela, si hay 100 alumnos es más fácil, pero cuando tenés 500, no", expresó.

En este contexto, los dichos del miércoles del médico pediatra Abel Albino en el Senado de la Nación, sobre la inutilidad del preservativo para evitar el sida, no ayudan con la tarea que encomienda la ley de ESI.

Al respecto, el funcionario de la DGE fue claro cuando se le preguntó sobre el tema: "Nosotros sostenemos principios científicos validados. Nos apoyamos en el Programa Provincial de VIH y en el de Salud Sexual y Reproductiva". En ambos casos se considera al profiláctico como una de las herramientas más efectivas en la prevención de embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual.

Con respecto al reclamo de los estudiantes por más educación sexual e información sobre violencia de género, la referente del FIT y docente de Historia Noelia Barbeito consideró importante que los estudiantes "sepan que tienen derechos, hay que sacarse el sombrero ante los pibes que supieron reconocer esta falencia en el sistema educativo".

Luego analizó: "Tiene que ver mucho con los movimientos que desde hace tiempo comenzaron a plantear estos temas, entre ellos el Ni Una Menos o el derecho a cuidar nuestro cuerpo y decidir sobre él, cosas que siempre militamos".

Los católicos, sin ningún tipo de control

Desde la misma DGE reconocieron que hay territorios en los que les gustaría tener un mejor seguimiento, principalmente en el Sur provincial, donde la aplicación de la ESI ha tenido y tiene gran oposición. Una situación similar se da con los colegios privados, que en el 95% de los casos son católicos y tienen aportes del Estado.

"Son deudas", admitió Marcos Altamiranda, del equipo técnico de ESI de la DGE, al tiempo que consideró que con el tiempo se irá mejorando.

La referente del FIT Noelia Barbeito, en cambio, remarcó la resistencia en departamentos como Malargüe al recordar la férrea oposición del sacerdote católico José Gómez, más conocido como padre Pato, a la ESI y las marchas que se organizaron en contra de lo que dicta la ley 26.150 y pidió que no existan más dilaciones para su aplicación.

Con respecto a los colegios católicos sobre los que tampoco hay un seguimiento de la DGE acerca de la realización de los talleres de educación sexual, Barbeito señaló que la ley de 2006 hizo una concesión al permitirles cómo tratar el tema. Sin embargo, remarcó que estos colegios tienen una importante subvención estatal y recordó que es obligación del Gobierno hacer cumplir la ley porque se trata de los derechos de los estudiantes. "Entonces, el Estado no puede perder más tiempo ni buscar más excusas para su aplicación", dijo.

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