Mendoza Jueves, 1 de marzo de 2018

No hay talleres para verificar todo el parque automotor de Mendoza

Funcionan cinco empresas, pero son para vehículos de carga pesada, con una sola línea de control cada planta.

La nueva Ley de Seguridad Vial exige que Mendoza incorpore un plan de Verificación Técnica Obligatoria (VTO) para controlar el estado de funcionamiento de las piezas y sistemas que dan seguridad al parque automotor.

Y ya está confirmado que el gobernador Alfredo Cornejo decretaría su reglamentación durante marzo. Se había indicado semanas atrás que iba a ser febrero, pero no ocurrió.

Asimismo trascendió la versión de que se remplazaría el modelo de licitación de empresas verificadoras por una nómina de talleres homologados. Los detalles de lo que se les obligaría cumplir a estos sitios para funcionar solo se podrá conocer cuando la norma sea reglamentada y aparezca en el Boletín Oficial.

Mientras tanto, teniendo en cuenta la disponibilidad de recursos con los que actualmente cuenta Mendoza para implementar la VTO, quienes mayores chances tienen de ofrecer esta prestación son las empresas que ya funcionan en el rubro para otras categorías de vehículos. Mendoza cuenta con cinco talleres: Mobim SRL, Revité SA, Instecmec S.A, Tecnitrans y El Trébol de Mendoza SA.

Habrá que ver si la Unidad Ejecutiva de Seguridad Vial, que trabaja en los especificaciones finales de la aplicación de la nueva norma, contempla a estas plantas. La experiencia indica que si la intención es hacerlas participar, sin llamar a licitación a otras empresas, tendrán que disponer de inversiones millonarias para garantizar el servicio que se requiere.

Recordemos que en diciembre último obtener la VTO se transformó en una odisea o la peor pesadilla para quienes la necesitaban con la intención de cruzar a Chile. Miles de mendocinos que querían estar en regla para viajar al vecino país, donde sí es obligatorio este requisito, tuvieron que esperar hasta doce horas por una oblea.

Este escenario podría ser más caótico si la demanda se desplaza de un puñado de cientos a la totalidad de mendocinos. Se calcula que el parque automotor de la provincia cuenta con 770.000 vehículos de los cuales 470.000 son autos y 300.000 son motocicletas. Pero el número es mayor si se considera que el 30% tendría dificultades para pasar la revisión y debería volver varias veces.

En base a la demanda y los requerimientos que oportunamente se les pidió en los pliegos a las empresas que se presentaron al llamado de licitación de 2015, con la Ley que se sancionó en 2014 y que más tarde quedó sin efecto, harían falta como mínimo dos plantas en el Gran Mendoza con ocho líneas de control de vehículos cada una.

También una planta para el Valle de Uco, una para San Rafael y otra para la zona Este. Cada uno de estos talleres debería contar con una línea de control como mínimo.

Sólo con esta cantidad de líneas se podría brindar un servicio para que el tiempo de verificación sea de 18 minutos y el tiempo total de la prestación del servicio de una media hora aproximadamente, como ocurre actualmente en la ciudad Buenos Aires.

Situación general de las plantas

Basta hacer una visita a las plantas verificadoras locales y observar la forma en que operan para descubrir sin la necesidad de conocimientos técnicos que en las condiciones actuales no estarían preparadas para soportar el caudal de vehículos que tendrían que atender. Ninguna de las cinco plantas cuenta con más de una línea para verificar, si bien dos de ellas tienen una línea adicional en construcción.

Pero eso no es todo ya que también resulta dudosa sus capacidades para cumplir con la calidad del servicio que deberían ofrecer. En todos los casos las líneas de control están diseñadas para carga pesada, lo cuál significa que el equipamiento no es el mismo y por lo tanto las mediciones que se realizan podrían resultar incorrectas y con resultados alterados u erróneos.

Solo Mendoza, San Luis y Entre Ríos siguen sin tener implementada la Verificación Técnica Obligatoria (VTO), según el Ministerio de Transporte de Nación. Incorporar este requisito no le resultará nada grato, ni barato al conductor que ya acumula otros impuestos, controles y seguros para circular. Podría costar en promedio $900 anuales a cada usuario.

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