El balcón del 4° piso de la Casa de Gobierno de Mendoza, al que sólo accede el gobernador, está en buen estado, con plantas y banderas.
Uno imagina al mandatario tomando algo allí tras una jornada laboral.
Alfredo Cornejo sólo pide café.
Al menos así lo notaron los periodistas de Grupo América que accedieron allí a hacerle una nota el miércoles.

