Mendoza Jueves, 26 de abril de 2018

Luisito, el supuesto fantasma que habita la Mansión Stoppel

Luisito, el supuesto fantasma que algunos aseguran que permanece en la Mansión Stoppel, tiene varias historias sobre su muerte y su permanencia en la casona de avenida Emilio Civit.Una de ellas cuenta que cuando la mansión estaba ocupada por Luis Stoppel, quien era vicecónsul de Chile y empresario en Mendoza, allí también vivían los empleados que trabajaban en la casa, y Luisito era el hijo de uno de ellos.Al parecer, el chico habría tenido una enfermedad y murió allí, pero su presencia no habría abandonado nunca la casa.

Pero hay otra leyenda sobre este nene que recorre las habitaciones y pasillos de la mansión, según testimonios de varias personas que pasaron por allí e incluso de los actuales guardias de seguridad que cuidan el ahora Museo Carlos Alonso.

Dicen que cuando funcionaba el Patronato de Menores, hasta 1977, luego de sufrir graves daños estructurales por el terremoto de Caucete, Luisito era uno de los niños allí internados.Y aquí surgen otras dos versiones. Una de ellas indica que el pequeño era uno de los más conflictivos, por lo que debían medicarlo para tenerlo bajo control.

Foto: archivo Diario UNO
Foto: archivo Diario UNO

Además, se dice que era llevado a la caballeriza, donde ahora está el espacio B de la Mansión Stoppel. Casualmente donde el guardia César Irusta asegura que se esconde.

Allí cuentan que alguien se pasó de la dosis indicada para Luisito, y como consecuencia murió.La otra variante sostiene que el revoltoso Luisito había intentado escapar, pero cansado de su comportamiento, un médico lo habría ahorcado hasta matarlo.Más allá de la veracidad de alguna de estas historias, lo cierto es que la antigua pero bellísima casona causa una importante sugestión en quienes la recorren y esperan notar su presencia.