Mendoza Jueves, 12 de abril de 2018

La Ley de Tránsito aún no se aplica pero ya hay quejas de ciclistas

Afirman que la nueva norma y los controles estrictos están disuadiendo a quienes se mueven en bicicleta.

Un grupo de ciclistas nucleados en la Asociación de Ciclistas Urbanos lleva adelante, desde hace unos meses, una petición para que se deroguen las nuevas exigencias que impuso la renovada Ley de Seguridad Vial a los usuarios de bicicleta. Desde el Gobierno de Mendoza afirman que todavía están concientizando en una etapa de adaptación y enseñanza.

Desde la agrupación afirman que los mayores controles policiales lo que logran es desalentar el uso de la bicicleta y publicaron como ejemplo el caso de "un joven albañil de Las Heras quien, ante los controles de tránsito, ha dejado de usar la bicicleta para ir a hacer su trabajo por miedo a perder su vehículo, teniendo que costear el gasto de colectivo, aumento de boleto mediante".

"La Ley de Seguridad Vial está disuadiendo a los mendocinos de andar en bicicleta, y afectando principalmente a los usuarios en situación de vulnerabilidad social", afirman los usuarios de bicicleta.

Ernesto Gómez, director de Seguridad Vial de Mendoza, dijo en radio Nihuil que arrancarán oficialmente con las multas a mediados de año -aunque en principio se dijo que sería en marzo-. La nueva ley establece como obligatorio el uso de un casco homologado y de luz blanca hacia adelante y roja atrás. La infracción por no cumplir estos requisitos será equiparada a una falta leve, lo cual equivale a $4.000 de multa.

"Entre un 5 y 6% de los accidentes que tenemos en la vía pública corresponden a ciclistas. En el año 2016 hubo un 6%, en el 2017 un 4% y en lo que va del 2018 tenemos un 6%. Estamos observando que la gente va tomando conciencia del uso de otros elementos de seguridad, no solamente cascos y ojo de gato, paulatinamente vamos a iniciar una serie de controles, estamos en una etapa de adaptación y de enseñanza educativa, la norma habla del establecimiento de multas y en caso de que sea repetitiva también establece el secuestro de las bicicletas", explicó Gómez a Nihuil.

Desde Pro Bici iniciaron una petición en la plataforma Change.org en la que explican, entre otras cosas, por qué en ninguna ciudad ciclísticamente amigable se exige el uso de bicicleta.

El denominado "kit de seguridad", que incluye casco y dos luces de red intermitentes y fijas, cuesta alrededor de $600 en la mayoría de las bicicleterías. San Rafael, por ejemplo, es uno de los departamentos en donde más se usa la bicicleta y por esa razón la Policía tendrá una mayor actividad en hacer respetar a la nueva ley. Cuando el Gobierno confirme que se terminó el período de adaptación, cualquier persona que utilice una bicicleta en la vía pública tendrá que colocarse el casco, y aquellos que circulen en horario nocturno deberán encender las luces tanto delanteras como traseras.

Petición en Change

La Ley de Seguridad Vial para la bicicleta en Mendoza no cuenta con aval profesional ni licencia social para su implementación, por lo que solicitamos su derogación en base a los siguientes argumentos:

-No hubo en el proceso de elaboración de la normativa diálogo ni consenso con los profesionales especializados, organizaciones de la sociedad civil, instituciones académicas, y la comunidad de ciclistas urbanos y usuarios de la bicicleta de Mendoza.

-El uso obligatorio del casco es una medida que atenta contra la promoción del ciclismo urbano y como tal es desaconsejada por organismos como la Federación de Ciclistas Europeos (ECF), el Consejo Europeo de Seguridad de Transporte, el Consejo Vial de Seguridad Vial Alemán (DVR) y la Fundación MAPFRE.

-En ninguna ciudad ciclísticamente amigable del mundo se exige el uso de casco. Por el contrario, donde se ha impuesto la medida como el caso de algunas ciudades de Australia, estadísticas de los gobiernos locales hablan de un 30/40% de disminución de ciclistas urbanos en rechazo a la normativa.

-El rechazo a la Ley de Seguridad Vial es mayoritario y según estimaciones de la Asociación de Ciclistas Urbanos de Mendoza, el porcentaje de usuarios de la bicicleta cumpliendo con las medidas exigidas de casco, luces delantera y trasera no llega ni al 10%.

-La ley exige además que el casco sea homologado, y no ha habido un proceso de instrucción para vendedores, compradores, ni para los encargados de los controles, a fin de determinar que cascos lo son y cuales no.

-La normativa perjudica especialmente al sector de menos recursos económicos que encuentra en la bicicleta la opción más económica de transporte, obligándole a la compra de casco, luces con el costo de mantenimiento de baterías y multas en caso de incumplimiento.

-Una provincia que está haciendo esfuerzos positivos con la bicicleta como medio de transporte como el proyecto de Red de Ciclovías para el Área Metropolitana, y las sendas ciclísticas actuales y proyectadas de los municipios de Mendoza, debe acompañarse de normativas que acompañen al crecimiento del número de mendocinos que elijan a la bicicleta para sus desplazamientos cotidianos. Las iniciativas en materia de seguridad vial deben ir dirigidas a una concientización de efectos positivos, no a una restricción limitante generadora de disidencia, malestar social y merma de usuarios.

-La seguridad vial para ciclistas urbanos y usuarios de la bicicleta se asegura con ciclovías planificadas en base a criterios de movilidad, espacios de estacionamiento e intermodalidad con el transporte público, además de políticas que regulen la velocidad de los automóviles, los verdaderos causantes de los accidentes de tránsito, la contaminación del aire, contaminación sonora y degradación del espacio público.

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