Mendoza Domingo, 22 de abril de 2018

La camporista que enfrenta críticas y quiere ocupar el sillón de San Martín

Desde que comenzó a militar sólo le rindió culto al Movimiento Nacional y Popular y creció bajo el ala de Cristina Kirchner. Ahora se reunió con el gobernador y llenó de interrogantes a sus compañeros.

Cuando ella empezó a militar, allá por el 2009, los dinosaurios del justicialismo debieron de verla como "la nena" que jugaba a organizarse con los jóvenes. Tal vez por eso la dejaron crecer, sin darle atención ni respeto, mientras se convertía en líder de un grupo que no respondía ni a legisladores ni a gobernadores locales, le rendía culto al Movimiento Nacional y Popular.Aquellos referentes no contaron con que la entonces senadora Cristina Fernández de Kirchner se viera reflejada en esa abogada mendocina recién recibida, de familia y pareja militante y la ungiera para que se convirtiera en la diputada nacional más joven de la historia local, con apenas 27 años. Hoy, a aquellos dinosaurios que despotricaron contra La Cámpora y la ningunearon más de una vez, se les llena de interrogantes el futuro cuando ven a Anabel Fernández Sagasti salir del despacho del gobernador Alfredo Cornejo, en donde habrían pactado el apoyo kirchnerista a la ampliación de la Corte a cambio del juicio por jurado, sellando tal vez el acuerdo que la catapulte como la próxima candidata a gobernadora peronista.Para propios y ajenos, en el 2011 cuando se convirtió en diputada nacional por Mendoza era una ignota. Unos y otros no le reconocían militancia como para llegar al Congreso, pero a ella le bastó liderar La Cámpora para que la misma Cristina Fernández de Kirchner exigiera su nombre en la lista nacional y Andrés Cuervo Larroque se encargara de que la exigencia se cumpliera.Sin embargo, quienes la conocen aseguran que "doblaba boletas desde la cuna". Es que en su familia se respira militancia: su abuelo José Fernández Santalla fue senador y hasta intendente de Guaymallén y su padre, Roberto, un ex empleado municipal de Godoy Cruz y reconocido militante, llegó a ser director de Deportes y se encargó de mostrarle el costado inclusivo y la tarea social que se hacía en los clubes de barrio. "Cada vez que había elecciones nuestra casa era una unidad básica", recuerda ella de su infancia en el barrio Covimet, en Godoy Cruz. Desde que asumió, ella y los suyos, (su ex marido, el diputado provincial Lucas Ilardo, y la ex diputada Marina Femenía) optaron por el silencio. En vano, periodistas y productores marcábamos su celular una y otra vez buscando tener su opinión, siempre sin resultado. Los memoriosos aseguran que pasó 16 meses de gestión sin hacer declaraciones mediáticas, hasta que el 24 de abril de 2013 le salió al cruce al entonces senador nacional Ernesto Sanz, a quien calificó de "miserable y lamentable" luego de que el radical hiciera una dura lectura de declaraciones suyas sobre el avance de la economía y las próximas elecciones. Así rompió con esa política silenciosa, que más tarde los mismos camporistas calificaron de errada.Desde entonces no paró de crecer políticamente, si bien siempre estuvo bajo el ala de Cristina nunca se apichonó para refutar incluso a aquellos popes que la menoscababan. Baste recordar que cada vez que la ex presidenta pisaba tierras mendocinas, ella ocupaba un lugar privilegiado a su lado, incluso desplazando al ex gobernador Francisco Pérez. Tanto la escuchaba el kirchnerismo nacional, que se dice que fue ella quien intercedió ante el ex ministro de Economía Axel Kicillof y las autoridades del Banco Nación para que la entidad auxiliara al asfixiado Pérez que no llegaba a pagar los sueldos de octubre del 2015. En aquel momento un referente local se quejó: "El Banco Nación pidió la Ley de Endeudamiento. Estaba la ley, pidieron el decreto de promulgación. Les llegó el decreto y nos pidieron el análisis de orina", pero desde su entorno aseguran que cuando ella estaba por conseguir el dinero, descubrieron que Pérez, casi infantilmente, nunca publicó el decreto necesario por la sencilla razón de que nunca lo firmó y eso derrumbó sus tratativas. A eso se sumó que el ya electo gobernador Alfredo Cornejo, enterado de la desinteligencia, envió una carta documento diciendo que haría una denuncia penal si le prestaban el dinero a Pérez sin tener el decreto de endeudamiento. Afianzada en el Congreso, en la magra elección del 2015, cuando su partido perdió por más de 17 puntos las elecciones en la provincia y con ellas la gobernación, logró convertirse en senadora nacional encabezando ahora la lista.Pisando el despacho que ansía"A Cristina se lo conté en una charla política sobre cómo estamos construyendo en Mendoza y su mirada es que está bien mostrar que estamos dispuestos al diálogo institucional y público, sin que eso signifique renunciar a las diferencias que tenemos con el gobernador. Luego intenté hablar con los intendentes pero sólo logré hacerlo con Adolfo Bermejo (sector azul) y él estuvo de acuerdo", dice para blanquear las consultas previas que hizo antes de reunirse con Cornejo en su despacho de Casa de Gobierno. Asegura que puso como condición que la reunión fuese pública "porque si no aparece el halo de que hay algo oscuro", afirma.En ese cónclave habría pactado darle los votos que el radical necesitaba para cumplir su obsesión de ampliar la Corte, a cambio de que el oficialismo respalde su proyecto de juicio por jurados, casi como quien va a trocar figuritas. Los más añosos del partido apelaron a la metáfora de las figuritas del Reino Animal que se comercializaban en los '80. "Ella les entregó la tarántula, que no se conseguía nunca, a cambio de una mariposa que aparecía en todos los paquetitos", se quejaron.Como sea, mientras ella salía altiva del cuarto piso de Casa de Gobierno celebrando la apertura del diálogo institucional y el jefe del radicalismo -sin ingenuidad alguna- la definía como interlocutora válida del peronismo, otros de su partido le facturaban lo que consideraban un error garrafal: abrirle la puerta al gobernador para meterse en la interna peronista, tal cual lo hizo ya -astutamente- en la interna del PD, logrando que las fichas jueguen a su favor.Para los más furiosos, en ese trueque cruzó la línea roja de "acompañar a Cornejo", y dejó al peronismo sin la chance de posicionarse como oposición y de pensar en la ansiada unidad. "Lo que no ve es que esto fractura al partido, ni ve la habilidad de Cornejo en su juego. Él se cansó de intentar conciliar con los intendentes que tienen 2 o 3 legisladores cada uno y eligió hablar con un sector que en breve tendrá 8 alineados", dicen sus compañeros mientras mastican bronca."Anabel es la dirigente que tiene el coraje para reconstruir el peronismo. Después de un tiempo van a venir a reconocérselo", dice confiado su socio político y ex marido Lucas Ilardo.Con o sin el respaldo de todo el arco partidario, cuerpeando críticas y orquestando su propio juego, esta abogada de 34 años parece estar decidida a dar pelea en el 2019 por el sillón de San Martín.Por ahora, ella admite que está caminando la provincia, escuchando pedidos y construyendo propuestas. "Acá hay que arremangarse y trabajar mucho, no hay un iluminado ni un líder que genere adhesión espontánea de todos los mendocinos y peronistas. A eso hay que construirlo, y yo y varios compañeros estamos decididos a hacerlo y a pagar los costos", expresa desafiante. Crisis en el PJA los diputados díscolos les llovieron críticas de todos los sectores"Existe un mandato partidario y ese mandato generó un compromiso por escrito, firmado por todos los diputados del bloque, y es que se rechace el proyecto de la ampliación de la Corte. Si esto no se cumple, que no quepa la menor duda de que habrá consecuencias", amenazó en la semana el presidente del PJ provincial, Omar Félix. Lo que decía entre líneas, es que los diputados que salieron a dar el aval a la ampliación de la Corte podrían ser sancionados y hasta expulsados del partido. Pero Félix no fue el único molesto con la actitud de los camporistas y sus aliados, entre ellos algunos azules y ciurquistas, también los intendentes se dispusieron a "dialogar" con sus representantes para que "reflexionaran" y den marcha atrás en el respaldo al proyecto del gobernador Alfredo Cornejo. También el peronismo cristiano criticó el acuerdo en una solicitada (ver página 13 del cuerpo central) y la Asociación para la Promoción y Protección de los Derechos Humanos Xumek lo hizo a través de un comunicado: "Debemos alertar acerca de los peligros de esta reforma: sin una oposición responsable que frene el avasallamiento a las instituciones de nuestra democracia, el Poder Ejecutivo terminará de inmiscuirse en el ejercicio de la administración de Justicia".Disolvió el matrimonio civil pero no el político Por más de 10 años, Anabel Fernández Sagasti fue pareja del diputado provincial Lucas Ilardo. Ellos se conocieron en la militancia que compartían en la Facultad de Derecho de la UNCuyo, cuando aún eran estudiantes. En noviembre del 2016, y tras varios años de convivencia, decidieron casarse y protagonizar un megaevento con 350 invitados, entre los que obviamente estuvo la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Pero esa sociedad civil se disolvió antes del año, cuando la pareja se separó silenciosamente y sin dar explicaciones. Lo que no disolvieron fue precisamente esa sociedad política que sí les funcionó y los posicionó a ambos dentro de su partido y a nivel nacional, sobre todo a ella. En ese ámbito, parecen defenderse a capa y espada.PerfilSenadora nacional del Frente para la Victoria (2015-2021) - Nació 3 de abril de 1984- Profesión abogada, martillera pública y corredora de Comercio, egresada de la UNCuyo- Estado civil separada. Estuvo casada menos de un año con Lucas Ilardo- Hijos no tiene- Cargos Públicos: Fue asesora legal del Ministerio de Gobierno, Justicia y Derechos Humanos de Mendoza (2011)durante el gobierno de Francisco Pérez. Es vocal de la comisión bicameral de monitoreo e implementación del nuevo Código Procesal Penal, entre otras.- Cargos partidarios: Desde el 2014 hasta la actualidad se desempeña como secretaria general de Asuntos Electorales y también es congresal nacional desde la misma época.