Hay demasiadas cosas por adecentar, profesionalizar y modernizar en el Estado de Mendoza.
Y si bien tenemos que alegrarnos porque ahora hay cierta intención política de poner algunas cosas en caja, también debemos hacernos a la idea de que todo eso demandará tiempo.
Hay un fenomenal entramado de políticas vinculadas al populismo y al amiguismo que se deben desactivar.
Nos referimos a esas que están destinadas a favorecer a los "del palo". O al asistencialismo clientelar, es decir el que está pensado para que sólo siga siendo asistencialismo y no promoción social.
Una de las cosas que los argentinos votaron tanto en las PASO como luego en las presidenciales y en el balotaje fue combatir la idea de que el Estado está allí para servirse de él, para esquilmarlo, para robar sin asco (o con cierto asquito), y para hacerse nombrar en cargos estatales que nadie necesita pero que todos los contribuyentes le deberemos pagar de por vida a un grupo de policastros avivados.
Diario UNO informa sobre la decisión del gobierno de Alfredo Cornejo de hacer caer las innecesarias y muy costosas designaciones que Francisco Pérez realizó a mansalva entre amigos, militantes y parientes suyos y de miembros de su gabinete.
Todo un cúmulo de gente que llegó con Pérez y que debió salir por la puerta de la Casa de Gobierno el mismo día que éste le entregó la banda y el bastón a Cornejo.
Toda una red de personal inventado y que seguramente terminará convertido en ñoqui porque nadie los querrá con ellos.
Esas personas que el gobernador Pérez dejó conchabadas no son camilleros de hospital, ni celadores de escuela, ni personal necesario para la DINAF, ni agentes sanitarios para trabajar en sitios remotos, ni acompañantes terapéuticos.
No. Son en su mayoría profesionales, o mujeres de un amigo, o primos de, o gente en cuyo currículum figura que han hecho un master o que son magister en tal o cual cosa.
Pues que todos esos amigos se vayan a trabajar a la actividad privada. O que rindan los concursos para entrar al Estado que, de una vez por todas, se tienen que implementar.



