Luego de una reunión informativa, logró más de 400 firmas, incluyendo la de profesionales y ex empleados, a favor del proyecto de ley. En el edificio se pensó un museo del vino.

Ex bodega Arizu: Godoy Cruz tiene el aval de los vecinos para ir por la expropiación

Por UNO

Resguardar una propiedad de valor histórico y patrimonial para la industria vitivinícola, convirtiéndola en un museo del vino y en un polo cultural, turístico y audiovisual es el cometido de la Municipalidad de Godoy Cruz, con respecto a la ex bodega Arizu.

Para ello, avanza hacia la expropiación buscando el aval legislativo, pero también el visto bueno de los vecinos de los que ya juntaron más de 400 firmas de aprobación, tras una reunión informativa.

Luego de negociaciones de saldo negativo con Cencosud, la empresa chilena que adquirió el inmueble en 1998 para hacer un centro comercial que no se concretó, sumiéndolo en el abandono, la Comuna busca poder preservarlo, considerando que es Monumento Histórico Nacional.

Para eso, el Concejo Deliberante aprobó una ordenanza declarando de Interés Municipal su expropiación y la Comisión de Asuntos Legales y Constitucionales evalúa un proyecto presentado por senadores oficialistas que busca declararlo de utilidad pública.

Los autores fueron Armando Camerucci, Jorge Teves, Mariana Caroglio y Jorge Palero.

"El proyecto consiste básicamente en la expropiación del inmueble que tiene como destino que esa manzana histórica, como se denomina, se use para un museo del vino, y que tenga fines educativos y turísticos. También se busca que haya un espacio sustentable con actividades vinculadas al turismo, al vino y a las industrias creativas, no contaminante", explicó el intendente de Godoy Cruz, Tadeo García Zalazar, aclarando que al menos el 40% del inmueble -se considera zona intangible- sería preservado y recuperado, ante el deterioro de casi dos décadas.

Más allá de que hay más propuestas de actividades y centros a desarrollar en el edificio que tiene frentes sobre calle San Martín, Lisandro de la Torre, Belgrano y Minuzzi, como la de que tenga su propio cine, el jefe comunal aseguró que esto se verá después de que se logre la expropiación y que el hincapié está puesto en que se vincule al vino.

Esto, junto con la historia de la bodega y los detalles de su arquitectura, fue presentando ante la comunidad el martes, en una reunión informativa, ya que buscan contar con el aval de los vecinos. La mayoría de ellos, junto con referentes de la Junta de Estudios Históricos de Godoy Cruz y hasta profesionales al frente de cátedras asociadas a la Arquitectura en Mendoza y ex empleados de la bodega, dieron el visto bueno por escrito. Ya cuentan con más de 400 firmas que se adosarán a la propuesta que se evalúa en la Legislatura.

"Hace mucho tiempo que hay quejas por parte de la gente, por mal mantenimiento, por las veredas rotas, la escasa iluminación, las paredes con grafitis y rayadas, pero también por la presencia de roedores y plagas. Por más que hagamos desinfecciones, el edificio necesita de un mantenimiento integral que los dueños no han hecho", detalló García Zalazar, acerca de las inquietudes que los alentaron a avanzar en la expropiación de lo que fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1999.

Con el respaldo de la comunidad, ya que siguen sumando adhesiones que han llegado durante los últimos días, como manifestaron desde el Municipio, las expectativas ahora están en la decisión de los legisladores.

"Aspiramos a que antes de fin de año tengamos el dictamen favorable de las comisiones del Senado y que antes de que termine el 2017 o a principios del año que viene el proyecto tenga la primera media sanción y después buscar la de Diputados durante 2018", especificó en cuanto a tiempos el intendente, adelantando que ya cuenta con la intención de voto a favor por parte de los oficialistas.

"Hace más de 18 años que se viene buscando un acuerdo con Cencosud o que mejore el lugar, como también sabemos que hubo privados interesados en comprarles el local, y no han querido venderlo. Queremos que sepan que se agotaron las instancias y que tuvimos que llegar al último recurso, el de la expropiación porque, evidentemente, la empresa no tiene en cuenta el valor patrimonial de lo que ha comprado", aclaró García Zalazar acerca de las negociaciones que hubo en casi dos décadas entre los propietarios, el Municipio y la Comisión Nacional de Monumentos, Lugares y Bienes Históricos.

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