Mendoza Domingo, 23 de septiembre de 2018

Desde $500 sale alquilar un vestido para una fiesta

La tendencia llegó a Mendoza y ya hay emprendedoras que invierten en sus locales. Una opción para no gastar tanto.

De una idea en una fiesta, un grupo de amigas creó un emprendimiento que no sólo para ellas es un negocio nuevo, sino que también les da una solución a todas aquellas mendocinas que tengan un evento y que no quieran gastar una pequeña fortuna en vestirse para asistir. Se trata de la posibilidad de alquilar los vestidos para las fiestas, así como desde siempre los hombres tienen la opción de alquiler sus trajes.

Laura Ferrer, Alejandrina Itoiz y Natalia Montiel crearon Locker Rent y se unieron a una tendencia que ya existe en otras partes del país, pero que en Mendoza comienza de a poco a ganarse un lugar, abriendo espacios a nuevas costumbres y a otras formas de consumo.

Las chicas -todas de 27 años- se conocieron cuando iban al colegio San Luis Gonzaga y en un casamiento se preguntaron qué pasaba si comenzaban a alquilar sus vestidos, para los que gastaban mucha plata pero que después no se volvían a usar. Así gestaron la idea y comenzaron a trabajar, primero con algunas prendas y lanzaron las redes sociales del local y luego abrieron un showroom en el barrio Bombal, de Ciudad.

"Compramos el primer vestido y arrancamos, abrimos hace poco y todos los vestidos que tenemos son nuevos", comentó Laura. "Quisimos hacer todo lo más rápido posible para estar listas para la temporada de fin de año de casamientos y fiestas de egresados", agregó.

La emprendedora cuenta que todavía las clientas se acercan de forma tímida porque aún no está muy de moda en Mendoza esta tendencia. "Nosotras nos preguntábamos porqué los hombres se pueden alquilar tan fácil un traje para una fiesta y nosotras no", agregó.

Para todos los talles

Uno de los desafíos de este emprendimiento fue el de tener prendas que se adapten a los diferentes talles y cuerpos de las posibles clientas. "Al principio comprábamos lo que nos gustaba y los que nos quedaban bien a nosotras, pero cuando abrimos el showroom nos dimos cuenta que empezaron a venir chicas que necesitaban otras medidas y de esa experiencia nos dimos cuenta que teníamos que tener más variedad", expresó.

Ahora tienen cerca de 100 modelos de vestidos en todas las medidas y también trabajan con una modista que ofrece la posibilidad de hacer pequeños arreglos -largos en ruedos o breteles- en las prendas en caso de que sea necesario siempre y cuando luego el vestido pueda volver a su forma original.

<b>De la secundaria. </b>Laura (27) ideó su negocio con compañeras del colegio.
De la secundaria. Laura (27) ideó su negocio con compañeras del colegio.

El sistema

Para probarse y alquilar el vestido, las clientas tienen dos opciones: pedir una cita previa a través de los contactos de las redes o ir directamente al showroom los jueves o viernes. Allí se miden, eligen y pueden reservar el vestido pagando el alquiler para la fecha que quieran y pueden tenerlo en sus manos durante cuatro días.

Los alquileres oscilan entre los $500 y los $3.000, dependiendo del vestido. "Los más caros son los que son bordados; nosotras hemos comprado vestidos que nos han costado hasta $12.000, es decir, al alquilarlo el ahorro de dinero es mucho", explicó Laura.

Las prendas se devuelven sin lavar y son las chicas de Locker Rent las que los llevan a una tintorería con la que trabajan de forma habitual. "Era un tema eso, porque de esta forma nosotras nos aseguramos que todo quede bien", agregó.

Al alquilar, se firma un contrato y se deja una garantía de $1.000 que se puede dejar en efectivo o con los datos de la tarjeta de crédito. Si el vestido vuelve en las mismas condiciones en las que fue entregado, se devuelve ese dinero o no se cobra en la tarjeta. "Hasta ahora no hemos tenido ningún inconveniente con ninguna clienta", resaltó.

"Hemos tenido devoluciones muy buenas y mucha gente interesada. Han venido un montón de chicas a probarse, muchas quieren saber de qué se trata porque no es algo normal esto acá", indicó Laura sobre las repercusiones del novedoso emprendimiento.