Mendoza Viernes, 6 de julio de 2018

Contra todo pronóstico, Julio Carrillo venció la leucemia y ésta es su historia

El joven de 32 años abrió las puertas de sus casa para brindar un mensaje positivo a todos los que esperan un donante. A los 27 le hicieron un trasplante de médula ósea y hoy compite en los mundiales de Deportistas Trasplantados.

El 14 de septiembre de 2012 cambió la vida para un joven que en ese entonces tenía 26 años. Julio Carrillo era por entonces estudiante de Administración y lo que empezó siendo un dolor de piernas, terminó confirmándole una leucemia mieloblástica.

Un living amplio, pintado con colores vibrantes y llenos de vida. Rojo, verde y muebles hechos con sus manos dan un ambiente cálido y moderno. Paredes cubiertas con fotos de él y su pareja son testigos de sus viajes y de que ganaron una gran batalla, quizás la más importante.

"Cuando quedé internado no podía caminar y tenía las piernas todas negras, no sabía si me iban a tener que amputar. Al principio, el no tener conocimiento de la enfermedad me llevó a que no me afectase mucho el diagnostico. Con el pasar de las semanas, comprendí mi situación y me convertí en un experto en hematología", contó Julio.

Foto: Maximiliano Ríos / Diario UNO
Foto: Maximiliano Ríos / Diario UNO

Las ganas de vivir fueron más fuertes que la enfermedad que desde el vamos tenía un mal pronóstico e iba derecho al trasplante sin medias tintas. Pasó por 3 quimioterapias que le hicieron perder el pelo, le lastimaron la boca y lo hacían comer poco. Por cada intervención, le correspondía un mes de internación.

"Recuerdo la primera quimioterapia que le hicieron. Estuvo 35 días internado en el Hospital Central, aislado, sin ver el sol, sin pisar la calle. Yo lo estaba esperando y el salió con su barbijo y sin pelo. Se largó a llorar porque sentía la libertad después de tantos días", expresó Carola Rodríguez, su esposa.

Fueron 6 meses de tratamiento y trámites, hasta llegar al trasplante. Dos de sus cinco hermanos eran compatibles en un 100%. El INCAIMEN (Instituto Coordinador de Ablación e Implante de Mendoza) junto con los médicos lo acompañaron durante todo el proceso. Julio viajo al Centro de Trasplante en Córdoba porque no hay uno en la provincia. Un 3 de marzo del 2013 le hicieron el trasplante de médula o sea y su cuerpo lo aceptó.

Foto: Maximiliano Ríos / Diario UNO
Foto: Maximiliano Ríos / Diario UNO

"Tuve suerte, fui un afortunado porque dos de mis hermanos eran compatibles y no tuve que recurrir a la base de datos nacional ni mundial. La búsqueda cuando no tenés familiar compatible, lleva por lo menos 6 meses y hay gente que se muere esperando un donante" indicó.

El joven contó que en su labor en la asociación civil Hagamos algo por los chicos con leucemia, conoció a la madre de una chica de 27 años que falleció esperando un donante compatible. La mujer le decía que encontrar alguien compatible con su hija era más valioso que ganar la lotería más grande del mundo, porque hacía la diferencia entre la vida y la muerte.

Muchas historias con final feliz y otras con un final amargo. Pero este hombre que hoy tiene 32 años y está haciendo una especialización en Administración en Salud, nos quiere demostrar que sí se puede. Que hay que luchar, porque si el cuerpo se ve afectado es que le está haciendo efecto la medicación y entonces más que nunca la mente debe ser fuerte e ir para adelante. Julio Carillo afrontó una enfermedad compleja y la venció, por más proceso desesperante que tuvo que pasar.

"Lo que marca la diferencia es la rapidez con que se hace el tratamiento. Tal vez la suerte fue que no tenía obra social y que el estado le brindó todo desde el momento en que lo diagnosticaron" dijo su esposa.

Carola Rodríguez lo conoció hace casi 9 años. Él proveniente de General Alvear y ella de Neuquén. En aquel momento, ambos eran estudiantes, estaban solos en la capital mendocina y llevaban 9 meses de noviazgo cuando lo diagnosticaron de leucemia. La mujer de 33 años es médica especialista en Pediatría.

Recuerda con lágrimas en los ojos que se le vino el mundo abajo y lo primero que pensó fue: "Se va a morir". Pero rápidamente la sonrisa brotó en su rostro. Él la miraba con amor y con una sonrisa permanente, testigo de todo lo que han vivido juntos. La complicidad los desborda.

Su mensaje es que quienes estén pasando por una situación similar no bajen los brazos y luchen. "Aún contra todo pronóstico se puede ganar la batalla y se pude Volver a empezar", culminó Carola

Foto: Maximiliano Ríos / Diario UNO
Foto: Maximiliano Ríos / Diario UNO

Deportistas Trasplantados

Luego de seguir al pie de la letra las indicaciones, de a poco pudo ir reincorporándose a su vida normal. Fue entonces cuando descubrió la existencia de "Deportistas trasplantados".

Julio Carrillo se sumó y desde entonces participa yendo a todas las actividades que pueda.

"Están las credenciales y los pin por cada lugar al que he ido. Representa que la leucemia o el cáncer no son el fin del mundo y que se puede vencerla", afirmó emocionado entre sonrisas.

Julio Carrillo disfrutando del deporte.
Julio Carrillo disfrutando del deporte.

Por un Centro Regional en Mendoza

"La gran deuda que tiene Mendoza con los enfermos de leucemia es que no hay un Centro de Trasplante de Médula Ósea", expresó Julio.

Se realizan trasplante de órganos en el Hospital Español, Italiano y Central. Pero no sé realizan trasplantes de médula ósea porque no hay instalaciones que cumplan con los requisitos para realizarlo. Actualmente, se está construyendo uno en el Hospital Central pero todavía falta mucho.

"Es fundamental tener un Centro en nuestra provincia, es una enfermedad que avanza rápido y es una carrera contra reloj. Ayudaría mucho a los mendocinos con leucemia", expresó.