A la par de los aumentos de los precios de los combustibles, la luz y los alimentos, los costos de los alquileres subieron fuertemente desde fines del año pasado. En , como en otras provincias del país, la renovación de los contratos de uso habitacional alcanza en algunos casos al 50%.
Sin embargo, es imprescindible hacer una salvedad para contextualizar: por ley, los contratos de locación urbana tienen una duración mínima de dos años y siempre son el resultado de un acuerdo entre partes; por eso, la suba en la renovación de los alquileres está directamente vinculada al contrato anterior. Así, si se venció un acuerdo en el que el monto quedó muy desactualizado en relación con la inflación, seguramente el aumento de la renovación será mayor que si el contrato vencido quedó con un valor muy elevado en relación a lo que se paga en el mercado.
Traducido a números, el ejemplo sería el siguiente: si caducó un contrato en el que el inquilino pagaba $2.500 mensuales por un departamento y ahora el precio de mercado oscila en los $3.500, se supone que el valor antiguo quedó desactualizado y el nuevo contrato vendrá con aumentos del 40%. En cambio, si el precio de mercado es de $3.000, el nuevo contrato vendrá con alzas del 20%.
La conclusión de esta salvedad es que la suba en la renovación de los contratos depende pura y exclusivamente del contrato anterior.
Aclarado este punto, en algunos casos los aumentos llegan hasta el 50%. "Tengo un monoambiente en el barrio Bombal que vence en junio y el inquilino está pagando $2.100 por mes. Hoy, algo así en ese lugar cuesta alrededor de $3.000", explicó Leandro Godoy, uno de los dueños de un negocio inmobiliario. En este caso, el incremento sería superior al 40%.
Para los que no renuevan, pero decidieron alquilar hoy, las cifras que deberán desembolsar serán superiores a las que habrían tenido que pagar si hubiesen alquilado antes de las elecciones presidenciales.
Fruto de la elevada que existe en Argentina desde hace tiempo, los propietarios de inmuebles comenzaron a colocar cláusulas en los contratos para aumentar un porcentaje en el segundo año alquiler y de ese modo, amortizar las subas que antes se hacían de una sola vez.
Por ejemplo, hay contratos de $2.500 que se renuevan por otro año que cuestan $3.000 el primer año, con un aumento del 30% en el segundo, con lo cual esos $3.000 pasan a ser $3.900.
A sabiendas de la disparada de precios generalizada, que se traduce en pérdida de poder adquisitivo, y la falta de índices inflacionarios a los cuales indexar los porcentajes de los aumentos del segundo año de contrato, desde el Colegio de Corredores Inmobiliarios de Mendoza pidieron ajustar los incrementos a los porcentajes de las paritarias, que estiman oscilará entre 23% y 28%.
"Concentrémonos en lo que los inquilinos pueden pagar. Las rentas tienen que estar aseguradas los 24 meses de locación y si los aumentos para el segundo año son muy elevados, el que alquila no va a poder pagar y el propietario va a terminar en un juicio para que le paguen", reflexionó Miguel Ángel Astorga, titular del Colegio.
Leandro Godoy explicó: "Por lo general, el aumento se hace el segundo año de una sola vez. Yo desde el año pasado subo el 30%. Pero hay otros que aplican aumentos del 12,5% semestral, que terminan dando en 24 meses 50%".
"La forma de definir las subas para actualizar la renta depende de las partes: puede ser de una, de dos, de cuatro o de las veces que entre ellos quieran", concluyó Astorga.
