Mendoza Lunes, 24 de septiembre de 2018

Combinación muy peligrosa

El Cerro Arco ha adquirido una importancia estratégica que nos obliga a repensar en su seguridad.

La peligrosa combinación de viento Zonda y de incendios nos ha vuelto a demostrar este fin de semana cuán poderosa es la naturaleza y por qué es tan necesario que los mendocinos, como Estado y como sociedad, tengamos aceitados todos los mecanismos para afrontar con inteligencia estas contingencias.

Hay pocos antecedentes de algo similar a lo que ocurrió entre la noche del viernes y la jornada de ayer en el piedemonte del Gran Mendoza.

Para tomar una dimensión del suceso basta ver las dramáticas imágenes de los bomberos y rescatistas trabajando en la cima del cerro Arco.

Durante varias horas muchos mendocinos arriesgaron sus vidas para tratar de evitar que el fuego arrasara con el complejo de comunicaciones donde se concentran las antenas y los equipos de transmisión de los canales y de las radios de todo el Gran Mendoza.

No menos conmocionantes fueron los momentos en que las llamas avanzaron hacia los nuevos barrios que se encuentran a la vera del circuito vial de El Challao, algunos de los cuales fueron evacuados por los propios vecinos como medida de prevención.

De ahora en más los mendocinos debemos trabajar mucho más en materia de prevención. Debemos tener información clara y precisa para saber cómo reaccionar en los casos en que la combinación entre Zonda, sequía y fuego nos pongan ante una emergencia que puede ser letal.

Debemos darle a la prevención del fuego la misma categoría que le damos a los terremotos. Y saber con claridad qué acciones tomar.

En líneas generales, lo actuado tanto por las autoridades como por la población ante este viento Zonda con incendios ha sido correcta.

También hay que valorar lo actuado por algunas firmas privadas, como fue el caso de Dalvian, que puso a disposición sus maquinarias pesadas para hacer todo un sistema de "picadas cortafuegos" en la zona oeste de ese complejo habitacional.

Si se termina de comprobar que el fuego fue iniciado de manera intencional, o por una temible desaprensión por parte de algunas personas que se juntaron a comer asado en una de las laderas del Cerro Arco el Día de la Primavera, tendremos la confirmación de que ha llegado la hora de manejar de otra manera la seguridad del Cerro Arco.

Ese sitio ha adquirido una importancia estratégica y no puede quedar librado a su suerte.