Mendoza Lunes, 20 de agosto de 2018

Cambiarán la normativa para los puentes

Daniel Quiroga, ingeniero civil y profesor de la UNCuyo, participa en la redacción de la legislación que pretende actualizar los parámetros constructivos de 1980.

Hace una semana se derrumbó el puente Morandi, que atraviesa Génova y conecta el Noroeste de Italia con Francia. La tragedia, que tuvo 43 víctimas fatales dejó al descubierto la falta de mantenimiento sobre la estructura europea y puso la lupa en las normas que regulan estas edificaciones en todo el mundo, y también en el país y en Mendoza (zona caracterizada por los sismos).

Daniel Quiroga, ingeniero civil especializado en puentes y profesor de la Universidad Nacional de Cuyo, explicó que en Argentina existen diversos reglamentos para controlar las construcciones de puentes. También contó que en 2017 se aprobó un nueva legislación más moderna. La normativa actual está basada en las exigencias arquitectónicas de los Estados Unidos.

Sin embargo, destacó que respecto a la seguridad sísmica de las estructuras complejas aún se está confeccionando una norma paralela que remplace la última legislación sancionada en 1980. La nueva contará con consideraciones de diseño para evitar lo que pasó con el terremoto de Chile en 2010, en el que hubo varios puentes que colapsaron, generando interrupciones de autopistas.

"El objeto del reglamento es tratar de evitar esas situaciones o similares", indicó el ingeniero que forma parte de la comisión nacional que trabaja en estos cambios. "Lo que tiene en cuenta son las nuevas cargas, ya que normalmente se van aumentando. Además de estos cambios, se proyectan los efectos de los sismos sobre las estructuras", señaló.

Y no es que antes no estaban presentes estas consideraciones, sino que en base a lo que se va aprendiendo con la experiencia acumulada por las investigaciones y los resultados obtenidos de otros colapsos, se van modificando las escalas y parámetros, explicó el especialista. "Se mejoran y ajustan valores para evitar que se caigan los puentes", dijo.

"Más allá de la zona sísmica, una situación que se da particularmente en el Norte del país es que hubo muchos cambios en los cultivos, deforestaciones, y en las corridas de aguas, que provocan socavaciones. Al cambiar el escurrimiento se produce el descalce y se caen los puentes", precisó Quiroga sobre las dificultades arquitectónicas que sufren otros sectores del país.

"La norma se encuentra en ejecución y los borradores, de acuerdo con el programa que tiene la comisión, van a estar a fin de año", detalló el ingeniero.

"Eso después se eleva a nivel nacional para aprobación y finalmente el Ministerio de Planificación lo hace obligatorio en todo el país. Es muy importante porque da un marco de seguridad y uniformidad en todas las obras", destaco.

Situación en Mendoza

Si bien la última norma que regula la construcción de puentes data de 1980, la mayoría de los puentes de Mendoza han sido construidos antes de los años setenta. Oscar Sandes, administrador de la Dirección Provincial de Vialidad, explicó que Mendoza no cuenta con puentes de una "ingeniería superlativa", salvo excepciones, ninguno supera los diez metros de largo.

"Como en Mendoza no hay grandes ríos, los puentes con los que contamos no son de alto riesgo. Muchos son sólo para cruzar canales, son puentes cortos y chicos. El de mayor complejidad es el del nudo vial en Costanera", dijo el funcionario. Además, describió que todos cuentan con mantenimiento y supervisiones periódicas.

"Cuando se hizo la duplicación de calzada en la ruta 40 el puente del río Mendoza se construyó nuevo y el viejo se reforzó y se lo adecuó a las normas actuales. Si bien no es nuevo, está adecuado a la actualidad y se lo ha reforzado", precisó Quiroga. En vialidad son conscientes y estrictos en el control no sólo del proyecto, sino también de la ejecución de las obras", agregó el ingeniero.

Tanto desde el Gobierno como privados coinciden en que en la actualidad hay bastantes puentes en ejecución en Mendoza. Sin embargo el más emblemático inaugurado recientemente fue el puente de Arroyo Seco, que estuvo dos años provisorio después de que un alud en alta montaña lo derrumbara. En ese caso se hizo prueba de carga con camiones.

"Los proyectos de puente son íconos de las ciudades. El problema no es el cálculo si no que no se realice el seguimiento posterior que corresponde. Acá, en general, se está preocupado por el mantenimiento. Hay una especialidad en la ingeniería civil que se llama ingeniería forense, que es determinar las causas de los colapsos de las estructuras o puentes. Haciendo una analogía con la medicina, es tratar de hacer una autopsia de lo que ha pasado", explicó Quiroga.

11 nuevos puentes. Es la cantidad estimada de obras que involucran puentes actualmente en distintos puntos de Mendoza.

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