Desde el 2 de agosto de 2026, la Unión Europea aplica las primeras normas de transparencia para la inteligencia artificial, que obligan a identificar cuándo un usuario interactúa con una máquina y cuándo un contenido fue manipulado. Este nuevo marco regula a empresas tecnológicas, servicios públicos y plataformas digitales.
Las normas de transparencia de la Unión Europea para la inteligencia artificial entraron en vigor
La Unión Europea aplica nuevas normas de transparencia para la inteligencia artificial: avisos obligatorios, marcas de agua, excepciones y multas millonarias
Qué exige la UE desde el 2 de agosto en materia de transparencia
EFE informa que las obligaciones de transparencia ya están vigentes desde el 2 de agosto de 2026, según la Comisión Europea. Los sistemas de inteligencia artificial deben informar de manera clara cuando una persona está interactuando con una máquina. Esto incluye a modelos generativos como ChatGPT, Gemini o Claude, pero también a herramientas usadas en servicios públicos, atención al cliente o gestión de denuncias.
La Unión Europea también exige avisos cuando se utilicen sistemas de reconocimiento de emociones o categorización biométrica, salvo en casos autorizados por ley para prevenir o investigar delitos. El objetivo es que los ciudadanos sepan cuándo están siendo analizados o cuándo un contenido fue alterado mediante inteligencia artificial, reforzando la confianza y reduciendo riesgos de manipulación.
Tecnología: marcas de agua, excepciones y contenidos sensibles
A partir del 2 de diciembre, los sistemas de inteligencia artificial deberán incorporar marcas de agua en textos, imágenes, audios y videos manipulados, para que los usuarios identifiquen fácilmente que fueron generados por una máquina. La UE establece excepciones:
- Contenidos de ficción, arte o sátira quedan exentos.
- Las plataformas no serán responsables por lo que generen los usuarios; son los usuarios quienes deben informar si manipularon contenido.
- Desde ahora, sí debe advertirse sobre cualquier contenido generado con inteligencia artificial que afecte procesos electorales, salud pública, justicia o debate político, salvo supervisión humana previa.
Además, desde diciembre se prohibirá la creación de deepfakes sexualizados sin consentimiento, una medida impulsada tras el escándalo de imágenes generadas con Grok, la IA de la red social X.
Supervisión, riesgos y acceso a modelos de alto riesgo
La Oficina de Inteligencia Artificial de la Comisión Europea puede exigir acceso a modelos generativos de alto riesgo —como Mythos, de Anthropic— para evaluar sus impactos. Datos clave:
- La UE puede auditar modelos de alto riesgo para evaluar seguridad y transparencia.
- Existen dudas sobre el alcance del acceso si Estados Unidos impone restricciones a empresas europeas.
- La supervisión se coordina con ENISA, la Agencia Europea de Ciberseguridad.
Bruselas negocia con empresas tecnológicas cómo realizar estas evaluaciones sin comprometer infraestructuras críticas ni información sensible.
Multas: cuánto pueden pagar las empresas que incumplan
La Comisión Europea podrá imponer sanciones de hasta 15 millones de euros o el 3% de la facturación anual global, lo que sea mayor, a los proveedores de IA generativa que incumplan las obligaciones de transparencia. Si el infractor es una institución o agencia de la Unión Europea, la multa será de hasta 750.000 euros. Estas sanciones buscan asegurar que las empresas cumplan con los avisos obligatorios, las marcas de agua y las restricciones sobre contenidos sensibles.
La Unión Europea marca un antes y un después en la regulación de la inteligencia artificial. Las nuevas normas de transparencia buscan proteger a los ciudadanos, ordenar el ecosistema tecnológico y establecer responsabilidades claras. Para usuarios y empresas, el desafío será adaptarse a un entorno donde la inteligencia artificial debe ser visible, identificable y auditada.
En pocas palabras
- UE introduce: normas de transparencia para IA con avisos obligatorios y multas.
- Exigencias clave: identificar interacciones con máquinas y contenidos manipulados.
- Sanciones millonarias: hasta 15 millones de euros por incumplimiento.


