La decisión quedó firme: los curas Jorge Oscar Portillo de Dios y Diego Roque Moreno continuarán detenidos hasta que se decida si llegan a juicio por los presuntos abusos sexuales cometidos contra un joven en el monasterio Cristo Orante de Tupungato.
Así lo resolvió este jueves el juez Diego Lusverti, quien rechazó el pedido que había realizado la defensa de recupero de la libertad. De esta forma, los clérigos continuarán en prisión preventiva -en modalidad domiciliaria- mientras avanza la investigación.
El abogado defensor Eduardo De Oro había argumentado el lunes pasado que no había riesgo de fuga ni de entorpecimiento para mantener la medida cautelar contra sus pupilos.
En contraparte, los representantes legales de la víctima y de la Unidad Fiscal de Valle de Uco entendieron que deben seguir privados de su libertad ya que, entre otros argumentos, pueden amenazar a los testigos.
De esta forma se agotaron las instancias de los imputados para intentar lograr recuperar la libertad antes de la llegada de un juicio oral por la causa.
Con respecto a este último punto, no restan muchas medidas probatorias para incorporar el expediente. Un informe forense detectó lesiones anales de vieja data en la víctima, pero esperan los resultados de exámenes psicológicos para evaluar su credibilidad en los hechos y disponer si puede volver a declarar.
El caso
En los últimos días de 2018, dos curas fueron detenidos en el monasterio Cristo Orante, conocido por su paisaje turístico y por la vida de clausura de sus monjes. Un joven de 26 años que fue seminarista en ese lugar denunció haber sido vejado por estas personas entre 2009 y 2015.
Roque y Portillo fueron detenidos e imputados por tres abusos sexuales -uno simple, uno con acceso carnal y otro en tentativa- agravados por su calidad de encargados de la guarda y dos hechos de corrupción de menores.
Estuvieron un tiempo alojados en el penal hasta que lograron obtener la prisión domiciliaria. En tanto que el monasterio fue cerrado por el Arzobispado a los pocos días.

