Los sacerdotes Oscar Portillo y Diego Roqué del Monasterio del Cristo Orante de Tupungato, imputados por abuso sexual, recibieron el beneficio de prisión domiciliaria.
La justicia entendió que no había peligro de fuga, ni riesgo procesal, por lo que en una audiencia realizada en la mañana de este miércoles, otorgó la prisión domiciliaria para los dos curas.
Previo a esto, se había establecido un domicilio en el Gran Mendoza donde deben cumplir con esta modalidad de detención.
Además, serán monitoreados con pulseas electrónicas que envían una alerta a la central de monitoreo en el caso que incumplan y salgan del lugar designado.
Los dos monjes fueron denunciados a fines de 2018 por un hombre de 26 años, que habría sido abusado entre el 2009 y el 2015, cuando era seminarista.
La víctima fue revisada en el Cuerpo Médico Forense, donde determinaron que tenía lesiones de vieja data, lo que coincide con su relato.



