Un joven de 24 años, imputado por abusar sexualmente de su hijastra de 9 años, estuvo preso dos meses hasta que una jueza le dio el beneficio de prisión domiciliaria y el martes regresó a su casa de Fray Luis Beltrán, en Maipú. La madre de la víctima y vecinos hicieron un escrache en esa vivienda y organizaron otra manifestación para este miércoles.

Este miércoles a las 20 realizarán otra marcha en reclamo de Justicia. La concentración será en la plaza de Fray Luis Beltrán, y luego irán nuevamente hasta la casa del acusado, quien vive a dos cuadras.

Prisión domiciliaria

La madre de la niña contó a Diario UNO que el 18 de marzo estaba en su casa de Fray Luis Beltrán, cuando su hija de 9 años lloraba en su habitación y le dijo que tenía que contarle algo.

Dijo que su padrastro, de 24 años, abusaba sexualmente de ella cuando su madre no estaba. Ante el relato de la pequeña, la mujer de 26 años quedó en shock, pero actuó inmediatamente.

"Salí de mi casa con mi hija, y mis otros dos hijos que tengo en común con mi ex pareja. Nos fuimos con lo puesto directo a la Comisaría y a la Oficina Fiscal N° 16, de Rodeo del Medio, (donde hizo la denuncia)", relató la mujer.

"Ahí nomás fueron a buscarlo, pero tardaron en encontrarlo porque la familia lo cubría. Sus padres habían usurpado la casa en la que vivíamos, hasta que finalmente lo atraparon", dijo.

La nena fue asistida en el hospital Notti y también en el Cuerpo Médico Forense, donde, según su mamá, se constataron los abusos debido a que tenía marcas en su cuerpo.

La semana pasada la mujer recibió una citación que indicaba que debía presentarse el lunes 17 de mayo, ella creyó que era para ampliar su declaración, pero una vez en el lugar se enteró que se traba de una audiencia.

"Yo no tengo abogado, busqué por todos lados, pedí por todos lados, pero nadie me contesta", afirmó, por lo que en la audiencia estuvo ella sola.

Contó que el acusado estaba con dos abogados, quienes explicaron que él no tenía antecedentes y que aportaba económicamente para mantener a sus dos hijos. Mientras esto pasaba, la mujer esperó que la jueza le diera la palabra, pero esto nunca ocurrió, según su relato.

La audiencia terminó cuando la jueza decidió darle prisión domiciliaria al imputado. El martes al mediodía, el hombre ya estaba nuevamente en su casa.

La madre de la víctima, otros familiares y vecinos hicieron una manifestación en la puerta de la casa donde ocurrieron los hechos, y donde está el imputado, e hicieron pintadas y un escrache.

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