La jueza María Eugenia Ibaceta volvió esta semana al trabajo en el Poder Judicial de Mendoza tras largas licencias por enfermedad psiquiátrica, la última duró un año, que aun la tienen bajo tratamiento.

Ibaceta, de 61 años, se hizo conocida públicamente por haber intervenido en casos judiciales de alto impacto público, como la regulación del fracking (2017) y la inconstitucionalidad de la celebración religiosa del Día de la Virgen del Carmen de Cuyo en las escuelas de gestión pública (2013), entre otros.

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La jueza María Eugenia Ibaceta.

La jueza María Eugenia Ibaceta.

Aparte de lo jurídico, fue protagonista de dos episodios particulares que trascendieron públicamente: en 2005, cuando delincuentes irrumpieron en su casa y la drogaron con fármacos y en 2009, cuando estuvo a punto de arrojarse al vacío desde la terraza de la Municipalidad de Capital, lo que causó consternación en el ambiente judicial.

Mientras estuvo ausente, los expedientes del juzgado de Ibaceta fueron tratados y resueltos por la conjueza civil Marina Sánchez, que ahora debió retornar a su antigua función de prosecretaria en el fuero civil y comercial.

La magistrada volvió a su despacho este martes con aval de la Junta Médica del Poder Judicial, que durante los últimos años estuvo al tanto de los problemas de salud que no son nuevos, sino de vieja data.

Sorprendió su regreso a la actividad, sobre todo porque a Ibaceta no se la ve todo lo saludable que se espera de un trabajador, máxime cuando se trata de un magistrado, que tiene la importantísima potestad de tomar decisiones sobre la libertad, los deberes, derechos, garantías y los bienes de los ciudadanos.

Ahora, Ibaceta tramita la jubilación por incapacidad.

Otra opción, aun no concretada, es sumarse a la nómina de jueces provinciales que renuncian al cargo de manera efectiva para esperar el tiempo que ANSES considere necesario para empezar a pagarle la jubilación.

En este proceso hay una veintena de colegas suyos debido a la nueva reglamentación del organismo previsional, que dejó sin efecto las históricas renuncias al cargo de magistrados a efectivizarse al momento de la primera liquidación.