La Suprema Corte de Justicia de Mendoza declaró la nulidad de una resolución de la Dirección General de Escuelas que prohibía, desde 2018, todo tipo de actos religiosos en los establecimientos de educación estatal durante los días de clases, incluso para las escuelas albergue.

La sentencia definitiva contra la resolución número 2719 del Gobierno escolar se gestó en la Sala Primera y lleva las firmas de los supremos Julio Gómez (voto preopinante) y Teresa Day más la aclaración, al pie, de que el tercer supremo, Pedro Llorente, no participó de la decisión por estar en uso de licencia.

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La resolución está fechada el 18 de noviembre pero curiosamente recién fue dada a conocer públicamente este miércoles 25 de noviembre, es decir siete días después, a través de la web del Poder Judicial en la sección Listas de Expedientes.

"Se encuentra viciada en su objeto, toda vez que transgrede normas constitucionales, correspondiendo ordenar su nulidad", dijo el supremo Gómez en el voto preopinante acerca de la pieza administrativa número 2.719 .

La demanda judicial fue iniciada por el Obispado de San Rafael, bajo el argumento de que la normativa publicada en el Boletín Oficial el 26 de diciembre de 2018 "produce un gravamen irreparable a los alumnos católicos de los establecimientos de gestión estatal y a la comunidad educativa toda, como así también viola los derechos de la Iglesia Católica, persona jurídica pública no estatal".

"Esa resolución no solo saca a Dios del horario escolar, sino que ahora se lo expulsa definitivamente de la Escuela”, dijo el Obispado sanrafaelino.

En su defensa, la DGE expuso que "no se ha cercenado ni atentado contra la libertad de culto sino que más bien se ha respetado, conservando la laicidad de las instituciones públicas, conforme lo determina la Constitución, para una mejor convivencia social y posibilitando la convivencia de quienes no tienen el mismo credo".

La sentencia

Dijo la Sala Primera en uno de los tramos del fallo definitivo: "La resolución impugnada se encuentra lejos de cualquier intento de modulación de los derechos en pugna, desde que PROHIBE toda expresión religiosa durante los DIAS HABILES, lo cual en los casos de escuelas albergues, limita aun más a quienes asisten, ya que durante TODA LA ALBERGADA deben abstenerse de realizar cualquier acto o manifestación religiosa".

La polémica

La DGE prohibía las celebraciones, misas, conmemoraciones, festejos, alabanzas, fiestas religiosas, actos o manifestaciones religiosas de la Iglesia Católica y/o confesiones religiosas oficialmente reconocidas y/o de las organizaciones sociales con personería jurídica, durante los días escolares hábiles, cualquiera fuese el horario de prestación del servicio educativo. Para el caso de las escuelas albergues, extendía la prohibición a todo el período que dura la albergada de los alumnos en los establecimientos públicos de gestión estatal.